Platica con un Migrante

4 diciembre 2017
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Bajo un puente, y rodeados de sus pocos pertenencias, José Orellana de inicio se mantiene tímido a los cuestionamientos del reportero, en el fondo su mirada refleja aun vestigios de aspiraciones y esperanzas, sin mediar pregunta de manera anticipada responde; —Vendo estos dulces, yo prefiero comerciar algo a pedir, muestra una pequeña bolsa plástica con paletas de colores, su acento y apariencia lo evidencian como extranjero, un migrante mas entre los miles que se encuentran en Saltillo.

—¿De qué parte eres? —pregunta.

—El Salvador —contesta de forma tímida.

—Cuanto tiempo llevas fuera de tu país.

_Voy para cuatro meses.

Dentro de la plática José asegura que tiene estudios universitarios,  la plática que sostiene refleja una preparación, afirma haber cursado una carrera de administración pero que pese a ello no encuentra trabajo bien remunerado en su país, platica que su familia de escasos recursos puso las esperanzas en él, pensaron que con estudios podría sacarles adelante y que ello le genera una responsabilidad personal.

De pronto su mirada pierde el brillo, pensativo asoma desilusión, platica que originalmente su intención era llegar a los Estados Unidos pero que hoy ya no está seguro; Lo que junto aquí me da para mandar a mi familia pero no para lograr futuro, comenta que el trabajo en México es casi tan mal pagado como en su país, confiesa que vender los dulces genera más que solo pedir, que la gente lo ve mejor, dice también que ver migrantes pidiendo ya se ha hecho tan común que ya no se recauda lo mismo que en tiempo antes, nos platica que algunos otros migrante que ha conocido le aseguran que llegaban a justar entre $800.00 y $1000.00 diarios pero que hoy apenas logran hacer en buen día como máximo $ 400.00.

Con cierta vergüenza confiesa,  al salir de mi país nunca pensé convertirme a limosnero, yo quiero trabajar, ser útil, que alguien aproveche lo que se, sabía que sería duro pero no permanente, no quiero que por siempre mi vida quepa en una mochila que por la noche sirve de almohadada, ni tener siempre el piso de cama; No me cansa el trabajo, lo que me fatiga es no ver futuro.

¿ Qué Piensas hacer ? No sé, responde en todo bajo.

Esto te entrampa, da miedo seguir y da miedo parar, nunca tienes lo suficiente para quedarte y tampoco completas para regresar, “Esta vida te entrampa “

¿Que ves para el futuro?  Veo complejo, creo que México lleva mal rumbo, creo que todo lleva mal rumbo, los gobiernos están orillando a la gente a la pobreza, solo completar para comer y olvidar hacer fortuna, hoy realizar mucho trabajo no garantiza bienestar.

¿Tienes Miedo ? A la muerte no, a terminar en esta miseria sí.

Después de adquirir algunas de sus paletas mismas que incluso pretendía regalarnos nos comprometimos a realizarle una nueva entrevista dentro de algunos días, la cita en el mismo puente y a la misma hora; prometió platicarnos alguna experiencias propias así como las de otros migrantes, por lo pronto su ilusión radica en juntar lo suficiente para poder mandar a su casa y que pasen una fiesta de navidad decente.

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