Ahora resulta que también la dama del buen decir quiere ser Alcalde de Saltillo, la temida segunda de abordo del inefable Gobierno estatal Maria Esther Monsivais se trepo a la silla voladora, el día de ayer, dejo en claro sus intenciones cuando acudió a un evento publico que por cierto fue realizado por el Municipio de Saltillo para lo que se hizo acompañar de las buscadoras de frutsi y la torta a fin de que la corearan y vitorearan.
La amiga de Rubén y encargada de sus finanzas personales al igual que los diezmos aprovecho el evento para realizar su destape, ademas intento vender la idea de que dicha obra era realizada por el Estado y no por el municipio pues ahora que el centro luce de lujo olvido que pagaba a la prensa afin para que lanzaran criticas por el supuesto malestar que la realización del trabajo generaba.
La líderes que en inicio lanzaron porras no perdieron la oportunidad para aproximarse con el alcalde a fin de hacerle latente su apoyo en caso de que busque la grande, es claro que si bien venden sus porras en el fondo no son tontas y saben que tiene mayor futuro político Isidro López que Marucha.
Como suele ser costumbre oficial el Gobernador trae chiflado a más de uno con el cuento de la Alcaldía y como prefiere que los de adentro no le brinquen ni le hagan bola pues mejor tenerlos a todos divididos dando cariño por aparte y susurrando que todos son los buenos.
Seguro de todos los tricolores que quieren la dama del vocabulario soez resulta la que menos posibilidad tiene, falta poco tramo y ya unos incluso se disfrazan de ciudadanos, esperemos el zafarrancho que genera Rubén prometiendo puestos pues al tiempo serán muchos los desechados y pocos los elegidos.





