Se rumora que más allá de buscar culpables la Secretaria de Fiscalización tiene por encargo localizar y dar soluciones a las irregularidades que detecten y así poder corregir los problemas que pudieran surgir antes de que se conviertan en nuevos escándalos.
Es un secreto a voces que la promotora para el desarrollo minero sirvió como caja chica del Gobierno de Rubén Moreira, en igual sentido fue una institución de beneficencia para políticos y empresarios amigos del grupo en el poder ademas de ser utilizada como un medio de control político en la regios carbonífera.
Diputados, Senadores, Alcaldes Secretarios y otros miembros del actual grupo de Rubén Moreira fueron los principales beneficiados con códigos o pedidos de carbon, ellos a su ves propiciaban el coyotaje manipulando los precios y adquiriendo el producto a los verdaderos productores; Anteriormente quien controlaba la Promotora era Javier Villarreal y ante su salida paso ha manos de Maria Esther Monsivais.
Es evidente que el Gobernador es y fue participe de todos los actos de corrupción que se practican en Coahuila, se sabe de su proximidad con muchos de los funcionarios hoy señalados por opinión publica le obligan a otorgarles todo el apoyo mediante la ficticia aplicación de la ley o la simulación de investigaciones.
Seguro algo muy grave se oculta en la PRODEMI y ello a puesto a trabajar a la Secretaria de la Función Publica quien seguramente buscara la forma de que se subsane anomalías, se disfracen desvíos y se proteja a los culpables.





