Nadie puede negar que las supuestas autonomías universitarias siempre penden de los gobiernos en turno, tener su control es parte del poder político, el manejo universitario es sin duda uno de los principales objetivos para cualquier gobernante.
Existen quienes afirman que los problemas que hoy padece el Rector Enrique Graue derivan de su dedicación de decirle “No a AMLO “ en su intento de convertir a la UNAM en conejillo de indias para sus experimentos políticos donde se busca omitir exámenes o evaluaciones para el ingreso a una carrera universitaria, medida que sin duda representa un grave retroceso para la calidad educativa y la valoración de esfuerzo que significa poner empeño en el estudio y ser alguien verdaderamente preparado, Involucrar la preparación académica con el populismo es sin duda un error catastrófico.
Se asegura por igual que personajes próximos a Andrés Manuel López Obrador son causantes de los problemas por los que pasa hoy la UNAM, Javier Jiménez y su hijo pretenden a toda costa conquistar el feudo universitario.
Por otra parte también existen quienes afirman que la intención de lograr el control de la UNAM tiene objetivos más obscuros que el control político, desde hace muchos años las localidades Universitarias se han convertido en un lucrativo territorio de operaciones criminales, donde una zona franca otorga múltiples beneficios para vendedores de droga.
Hoy contar con un título universitario es poco meritorio, el exceso de oferta ante la escasa demanda provoca ese demerito, permitir que miles de personas sin preparación ingresen a ocupar lugares en las universidades sin duda genera que otros tantos pierdan esa oportunidad ante la falta de espacios, otro problema será que el próximo paso sea que egresen de las universidades gentes sin la debida preparación a quienes se le regalaran los títulos en la misma medida en la que se les permitieron los ingresos.
Mientras que en nuestro país se continúe viendo a las Universidades como botines políticos infinidad de problemas se continuaran suscitando, la autonomía debe ser tan real que incluso resulte innecesario mencionarla, una cosa es generar justicia social otorgando oportunidades de estudios a todos independientemente de su capacidad economía y otra muy distinta otorgarla a quienes carecen de capacidad o mérito académico.





