Los grupos empresariales principalmente los de la laguna están en contra del Gobernador Rubén Moreira, en el resto del Estado la situación es muy semejante, las políticas implementadas por la actual administración resultan poco equitativas y desplazan a la industria local por la extranjera, miles de millones de pesos otorgados en prebendas y subsidios a los trasnacionales generan situaciones de desventaja para la industria local.
Las pocas empresas extranjeras que han aceptado instalarse en Coahuila son favorecidas con prestaciones insólitas que van desde regalarles los terrenos con cargo al erario hasta dotar a los ejecutivos de residencias para que habiten gratuitamente en ellas, pasando por condonaciones del ISR gastos de energía eléctrica e incluso aportaciones en efectivo para la construcción de sus instalaciones; Todo esto mientras a las empresas locales se les hostiga diariamente con revisiones absurdas y requisitorias de protección civil o hacendarías.
Es evidente que la posición de los inversionistas locales se encuentra en situación de clara desventaja, las inversiones extranjeras son subsidiadas con dinero publico y ello con el único afán de presumir una generación de empleos que en final de cuentas son mal pagados y que ademas generan despidos o cierres por parte de las empresas locales.
Coahuila vive en una etapa de simulación, verdades a medias y daños colaterales ocultos, el trabajo del Gobernador ha salido más caro que los beneficios que genera, las cuentas alegres mezclan las altas o la incorporación a la formalidad con la generación de empleos ademas de que en sus cuentas nunca restan los despidos; Es absurdo pensar que en Coahuila existieran más de cien mil personas desempleadas y ello es lo que intenta hacer creer el Gobierno de Coahuila.
Antes de este mandato el Estado generaba circulante mediante la contratación o compra de bienes y servicios generando una economía, hoy los prestadores de servicio, los proveedores, las constructoras y la mayoría de los proveedores son ellos mismos, empresas de su propiedad que venden en precios excesivos y que ademas están constituidas en otros Estados, el Gobierno de Rubén Moreira es patrón, consumidor, vendedor, proveedor y cliente ha la ves, toda la economía generada en la actividad de gobernar recae en ellos mismos.
La situación económica de Coahuila es deplorable y ello ha generado el reclamo empresarial quienes en un honesto y justo reclamo anhelan que las cosas cambien para bien, entendiendo que el primer paso debe ser que el poder sea ejercido por un grupo distinto al que hoy gobierna.





