La detención del Político de Coahuila deja al descubierto una serie de argucias implementadas para desviar recursos públicos y la manera en que estos son utilizados con fines electorales, si antes del escándalo las posibilidades de Meade eran complejas ahora sus bonos se verán más disminuidos.
Existen voces que aseguran que si bien el Gobernador del PAN tiene gran mérito en la puesta a la luz de los delitos imputados así como en la detención de Alejandro Gutiérrez, el factor influyente fue la decisión de las cúpulas del PRI, desde el interior del partido revolucionario operaron para asestar un golpe letal a Manlio Fabio Beltrones.
Se dice que el grupo fuerte en el poder tiene la firme intención de tomar tierras y feudos, la operación es evidente, un control férreo que no respeta a propio ni extraños, un caso de ejemplo ya fue vivido por Elba Esther Gordillo a quien no le quedo otra que doblar las manos, mismo caso puede suceder con cualquiera que intente contravenir los intereses de quienes ahora controlan al partido y el poder.
No sería de extrañar que de algún modo matizaran los hechos, otorgándole una salida digna a los hoy implicados pero ello solo sucederá siempre y cuando se acepten las condiciones que se les establezcan; Poner en riesgo la elección o el triunfo es preferible a perder el poder, un control de daños muy bien medido seguramente.
En Coahuila para nadie es extraña la fortuna de Alejandro Gutiérrez, lo que ahora podrá ser cuestionable es el origen de la misma.
Por lo pronto en las más altas esferas del PRI tendrían que sopesar el costo político de intervenir a favor del político Coahuilense o los beneficios que pudiere merecerles optar por una postura de legalidad e indignación ante los delitos que presuntamente se cometieron.
Una cosa es segura, si un Juez otorgo la orden de aprensión fue con la venia correspondiente, si las autoridades policiacas federales intervinieron en cumplimentarla en igual forma contaron con la correspondiente autorización., Existiendo en el poder un Presidente del PRI resultaría absurdo imaginar que a un ex secretario nacional de su mismo partido se le detenga sin su conocimiento.
Evidentemente el PRI se tambalea y ello está ocurriendo por los recomidos que surgen al buscar la concentración del poder





