En un intento de mostrar camaradería o proximidad él Gobernador de Coahuila estampa en sus costosos espectaculares “Gracias Peña” deja de lado la investidura Presidencial al igual que el respeto que debe tener para un mandatario., Tal ejercicio le costo al Gobernador de Coahuila una llamada de atención, se comenta que gente próxima al Presidente le efectúo un fuerte comentario aclarando que el nombre del primer mandatario es Enrique Peña Nieto y que su cargo es ser Presidente de Mexico, por lo cual “Peña” resultaba de mal gusto.
Sin duda dos cosas son claras: Ni Rubén tiene la proximidad que intento reflejar y tampoco llamar Peña al Presidente es algo que le significara al mandatario alguna gracia.
La figura del Presidente de la República se encuentra sumamente desgastada, que le llamen Peña en ves de por su nombre o por el cargo que ostenta le debilita aun más.
Si pensamos en todo el repudio que dichos espectaculares generaron en a población podemos afirmar que su resultado final fue contrario a lo esperado.
Ejercer un millonario gasto innecesario en plena política de austeridad no fue prudente, llamar Peña al Presidente de la república otro error, plasmar mentiras respecto a la Paz significo la gota que derramo el vaso.





