1. Puente de Carlos.
De todos los monumentos en Praga es el más famoso, un puente de piedra que te conduce desde la ciudad vieja a la ciudad pequeña.
La cantidad de gente que viene y va, a veces no permite disfrutarlo y observarlo como se debe.
Tip de visita: recórrelo muy temprano en la mañana.
2. Visitar el Reloj astronómico – El Orloj
Construido en 1410, por el relojero Nicolás Kadán en colaboración con el astrónomo Jan Sindel.
Cuando llegues a la plaza de la ciudad vieja y encuentres el famoso reloj astronómico, parate por un instante y observa:
La esfera astronómica: con forma de astrolabio muestra las posiciones del sol y de la luna, además de indicar la hora.
Las figuras animadas: donde vas a ver a los 12 apóstoles, además observa bien en las esquinas las representaciones en figuras de la Vanidad, la Avaricia, la Muerte y la Lujuria.
Puedes acceder a la torre del reloj de martes a domingo de 9 a las 18.00.
Entrada: gratuita.
3. Visitar la Torre de la Pólvora.
Construida en 1475, fue parte de la fortificación de la ciudad y fungió como entrada a la Ciudad Vieja.
También es una puerta famosa pues los cortejos de coronación de los reyes de Bohemia, siempre hacían su entrada por este gran portón para llegar al Castillo de Praga.
4. Recorrer el Castillo de Praga.
Hogar de los monarcas Bohemios por más de un milenio, hoy sigue siendo tan importante e imponente como lo fue en sus inicios.
El Castillo es en si, un complejo de edificios, palacios, iglesias y jardines que componen varias joyas arquitectónicas de diferentes estilos, por eso es considero uno de los más grande del Mundo.
5. Ver una obra en el Teatro Nacional.
A orillas del Río Moldava, se encuentra el hermoso Teatro Nacional de Praga con un estilo neorrenacentista, que data de 1881.
Se pueden organizar visitas al teatro en grupos, para conocer los detalles de sus decoraciones, o puedes asistir a cualquiera de las presentaciones artísticas que estén en escena para tu momento de visita.
6. Conocer la Iglesia Nuestra señora enfrente de Tyn – Chrám Matky Boží před Týnem.
Destacando sus dos torres, (una de ellas ligeramente más pequeña que la otra) es un edificio que no pasa desapercibido, con su arquitectura gótica que impresiona a quien la visite.
Su construcción data de mediados del siglo XIV y comienzos del siglo XVI, dentro de la iglesia puedes encontrar la tumba del astrónomo Tychon Brahe.
7. Pasear por la Plaza Vieja.
Concurrida todos los días del año, desde que se tienen registros de la ciudad, es un lugar insigne, no solo encuentras muchas de las obras arquitectónicas emblemáticas de la ciudad, también forma parte de la esencia de Praga.





