En vísperas de lo que seguramente se presumirá como el cuarto informe de resultados las huestes de Rubén Moreira ya trabajan a marchas forzadas intentando dar lustre al escaso trabajo realizado en el año que corre, sin duda de nueva cuenta intentaran retomar el tema de los divorcios exprés, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la ausencia de saleros en restaurantes, un sin número de prohibiciones, las altas en el IMSS disfrazadas de nuevos empleos y las dos obras viales realizadas con dinero aportado por la federación, quizá para adornar un poco lo escueto se mencionen cifras referentes a la disminución de ejecuciones y muertes violentas.
Del lado anverso el informe ocultara el incremento escandaloso de gente en pobreza extrema, los despidos, el cierre de empresas y pequeños comercios, la disminución de credibilidad crediticia, los problemas en pensiones, la falta de obra, el aumento de la deuda, los motivos reales y el costo de la reestructuración, el aumento de suicidios, incremento de asaltos, la carencia de resultados referentes a la solución de casos legales, los alarmantes descensos respecto a la calidad educativa, el incremento de la corrupción, la pérdida de confianza social. El incremento de impuestos, el continuado incumplimiento a las promesas de campaña, la falta de apoyos sociales de procedencia estatal entre otras muchas cosas más.
De nueva cuenta un glosario envuelto en demagogia, con números a modo donde lo más trascendente resultara lo que se esconda y no lo que se diga; todo aplaudido con falsas alabanzas y el danzar de cientos de millones de pesos destinados a medios a modo a fin de que engrandezcan la farsa.
Más de lo Mismo y Mejor de lo malo, un buen título para una administración podrida que solo se sustenta en la ignorancia de quienes venden su voto por unas despensas.
Después del cuarto Desinforme políticamente solo restara uno, a menos claro que la gente dócil y conformista pretenda aguantar otros ocho años de corrupción y burla





