EL ESPALDARAZO
BUENOS DÍAS… Hoy viene a la Región Carbonífera el secretario de Gobierno, Óscar Pimentel González, y su presencia en el acto de entrega-recepción de SIMARC no es un asunto menor, de esos que se acomodan en la agenda por pura casualidad.
SIMARC cambia de mando y al frente queda el saltillense Carlos Gerardo García Vega, un joven funcionario que apenas comienza a tomar las riendas de un organismo que, como todos sabemos, no es precisamente una taza de café tranquila.
Por eso, que el segundo hombre del Gobierno de Coahuila aparezca en la entrega-recepción tiene una lectura política bastante sencilla: respaldo total.
Dicho en cristiano, para que no quede ninguna duda: el Gobierno estatal está mandando el mensaje de que García Vega llega con el acompañamiento de Palacio Rosa y que no viene a jugar solo.
Porque una cosa es nombrar a un funcionario y otra muy distinta es mandar al secretario de Gobierno a arroparlo públicamente desde el primer día, ahí está el detalle, como diría el Cantinflas.
Y en política los mensajes no siempre se pronuncian con micrófono. A veces basta con ver quién llega, quién se sienta al lado de quién y quién aparece en la fotografía…se aplica la otra clasica…Ausencias que delatan y presencias que exhiben.
Así que aquellos que pudieran estar preguntándose qué tan fuerte llega el nuevo gerente de SIMARC, pueden ir despejando la duda.
Carlos García Vega llega con espaldarazo.
Ahora viene lo bueno: demostrar que además del respaldo político, también tiene capacidad para meterle orden a SIMARC y entregar resultados.
Porque el nombramiento puede venir desde Saltillo… pero los recibos, las fugas, los problemas y los usuarios están aquí y esos, esos no perdonan ni aunque llegue el secretario de Gobierno a levantar la mano del nuevo gerente que dicho sea de paso…ADIOS
SAUDOS …Adolfo “Fofo” de la Garza



