Saltillo- El día Jueves por la noche se intento detener a un joven que manejaba en completo estado de ebriedad por arterias del Norte, según comentan conducía un vehículo propiedad del Gobierno del Estado y quien ademas era acompañado de escoltas pagados con dinero del erario. Posterior a su intento de detención en un reten anti alcohol el joven realizo una llamada a su padre quien con lujo de prepotencia acudió al lugar acompañado por una turba de policías estatales portando armas largas y atemorizando a quienes vieron la escena.
Nadie duda que como padre puedas acudir a ver o a dar apoyo a un hijo, ello pese a que conduzca totalmente ebrio, pero de ello a que utilices unidades oficiales, gasolina y dispongas de elementos de la policía Estatal dista mucho de ser lo correcto.
Seguramente Victor Zamora responsable directo de la policías del Estado fingirá la misma demencia ocurrida cuando vio ingresar y salir millones de pesos con firmas falsificadas, seguramente el titular del ejecutivo también guardara silencio y permitirá este tipo de corrupción y prepotencia.
Por ello le urge a Rubén Moreira y sus funcionarios el mando único, así todo estará bajo el control de sus caprichos, que la ley sea aplicada solo a la plebe, al pueblo mientras que los monarcas gozan de impunidad.
Imagine en manos de quien esta la justicia en Coahuila, funcionarios de la procuraduría que sin importar, la ley, las vidas humana o la integridad de los ciudadanos mandan rescatar de retenes a sus hijos borrachos utilizando para ello el más puro estilo de la mafia o los carteles de la delincuencia, mandar hombres armados a amedrentar o intentar amedrentar policías para manifestar su poder e impunidad.
La prensa vendida al servicio oficial guarda silencio, los cientos de millones gastados mes a mes también sirven para guardar ese tipo de silencios.
Ni la contraloría, ni el Secretario de Gobierno actuaran, ellos son parte de la podredumbre que predomina en Coahuila, mientras gente trabajadora y honesta es privada de sus vienes bajo el pretexto de adeudos en tenencias o impuestos, los funcionarios de alto nivel actúan con la prepotencia que solo un pueblo de dejados y conformistas permite.
Ahora Policías Estatales no solo son asesinos y secuestradores, hoy en el estado donde vivir mejor si es posible también dedican su función a rescatar borrachos de retenes propuestos por sus propios amos, mismos que solo son para aplicar la ley a los comunes pero no a quienes se sientes dueños de Coahuila.





