
“Subió el arroz y las manzanas se pusieron de a peso”, así mero como dicen en el rancho.
Ayer una encuesta dio rienda suelta a las calenturas políticas, mucha gente participó, otros sólo fueron espectadores y otros más ni cuenta se dieron. La remolina empezó porque un periódico publicó que Humberto Moreira y Enrique Martínez hijo, punteaban en las encuestas como los candidatos más sólidos para entrarle a la contienda por la Alcaldía de Saltillo. En el caso de Humberto, queda claro que mantiene lo suyo; como dijo un amigo “o lo quieren, o lo odian” y ello se comprobó, pues si bien resultó llevar la delantera, también es quien cuenta con más puntos negativos. Por su parte, Martínez y Morales, quien ni siquiera busca la candidatura mencionada, es quien reflejó mayor solidez, es decir, si la juega la gana.
Para el caso también resultaron sorpresas; un movimiento que ya muchos conocen denominado #JuventudIndependiente se llevó amelgas y callejones viejos en las redes sociales, demostrando que la competencia no sólo será entre los mismos de siempre y que en un descuido pueden cambiar las historias. Fueron tendencia en la red social Twitter y eso no lo lograron ninguno de los que participaron en la encuesta antes mencionada. “Tiempo al tiempo” por lo pronto ya dejaron claro que traen patas pa´ ligeros.
También de polaca pero de otros personajes, quien parece ya perdió el galope es Memo Anaya, según se supo realizó actividades en la carbonífera pero en éstas se dejó ver que ya no es como era o inclusive que antes era mejor que ahora, a ese trote no dude que el abanderado azul sea Isidro López, Lenin Pérez o bien una mancuerna.
En ciudades como Sabinas, Rosita o Múzquiz, la gente ya no sabe que yerba echar al té, prueban de dulce, de chile y nada les deja buen sabor de boca; sus alcaldes no dan el ancho y mientras ellos disfrutan el pueblo sufre. Eso sucede por andar vendiendo el voto y escoger puro bribón.
Hablando de la UAC o de lo que queda de ella, se dice que los sueldos de los altos mandos se vieron aumentados significativamente y las becas de los estudiantes fueron las que se llevaron el peor golpe, sin duda la educación es gran negocio y si a los supuestos rectores los maneja la misma mano que a Coahuila, pues ya valió “máuser”.
Antes, muchos aspirantes le sacaban la vuelta a las alcaldías de un año pero conforme cae Riquelme, surgen más tiradores. Bien dicen que el miedo no anda en burro y que más vale pájaro en mano que cientos volando, resultando alcaldes aunque sea por un año tendrán forma de congraciarse con el futuro Gobernador negando como judas a Rubén y Miguelito, estando afuera los tres llevarán seis tatuados y ni quien los arrime después.
Javier Guerrero en su forma muy particular, sigue dando al frente y sumando adeptos; además no solo crece la simpatía que la gente de Coahuila le tiene, sino que también a diario se le ve con los de mero arriba. Dicen y lo creemos, Conforme esto avanza, mayores sus posibilidades de ser el candidato para el 2017.
A mí mis timbres, a Dios rogando y con el mazo dando.





