Ingredientes
- Para la mermelada de arándanos:
- 150gr de arándanos
- Zumo ½ limón
- 50gr de azúcar moreno
- 1 cucharada de fécula de maíz
- Para la tarta de queso:
- 18-20 galletas tipo digestive
- 200gr de queso cremoso
- 150ml de nata para montar 35% materia grasa
- 80gr de mantequilla temperatura ambiente
- 150gr de azúcar glass
- ½ cucharadita de sal
- Una cucharadita de extracto de vainilla
Instrucciones
- Para la mermelada de arándanos, lavamos bien los arándanos y ponemos en un cazo a fuego medio junto con el zumo de limón y el azúcar moreno. Llevamos a ebullición y dejamos un rato hasta que se vayan ablandando, con ayuda de una cuchara de madera removemos y aplastamos alguno de ellos para que suelte el jugo (reservamos algunos arándanos frescos para decorar)
- Una vez estén tiernos, incorporamos la fécula de maíz, removemos y dejamos a fuego medio-bajo hasta que vaya espesando poco a poco. Retiramos del fuego una vez listo, dejamos enfriar y reservamos.
- Ahora toca el turno de la tarta, comenzamos triturando las galletas, bien en un procesador de alimentos si disponemos de este o podemos meter las galletas en una bolsa hermética y golpeamos con un rodillo hasta conseguir que quede con aspecto de tierra.
- Añadimos la mantequilla y la sal a las galletas trituradas y mezclamos para integrarlo todo.
- Batimos el queso crema hasta suavizarlo, una vez listo incorporamos el extracto de vainilla, el azúcar glass y mezclamos.
- Montamos la nata y una vez lista se la añadimos a la mezcla del queso con movimientos envolventes.
- Para montar nuestros vasitos es muy fácil: ponemos en la base las galletas con la mantequilla, a continuación la mezcla del queso y encima la salsa de arándanos (rellenar de manera generosa).
- Metemos en el frigo y enfriamos al menos 2-3 horas.
- Decoramos con unos arándanos y unas hojitas de hierbabuena





