
Indiscutiblemente los tiempos al igual que la modernidad influyen en los conceptos o estereotipos, existe un marcado sesgo generacional, una línea que divide la imagen maternal por edades, quienes superan los 20 años, los 40 y los 10 visualizan de modo muy distinto la figura maternal, con el avance del tiempo esa imagen continuara siendo más distinta, de inicio el número de mujeres divorciadas a incrementado enormemente, en igual forma la cantidad de madres solteras, basta ver películas de los años 60s , 80s, 90s y las actuales, hoy no es nada extraño encontrar a mujeres que son madres bebiendo en algún bar, teniendo novios o pasando días sin saber de los hijos por cuestiones laborales, no decimos que este bien o que sea malo pero definitivamente existe una diferencia de comportamiento muy marcada.
De las celebraciones familiares donde todos se juntaban en las casas para festejar a la madre se paso a los restaurantes, en vez de platicas las imágenes de convivencia son simplemente presenciales pues los teléfonos celulares captan la atención de los comensales, si bien se encuentran reunidos parecen extraños entre si, en antaño las serenatas resultaban comunes, hoy se mandan WhatsApp, si bien siempre por costumbre el día de la madre a llevado aparejado gasto o consumismo en tiempos añejos el regalo no resultaba lo más importante.
La redes sociales se llenan con fotos de recuerdos, unos muy honestos otros más solo preocupados por ver cuántos me gusta se logra obtener, un intento de mostrar al mundo que si se tiene madre aun que la madre no tenga siquiera Facebook, quizás serán los años o es que verdaderamente el mundo se vuelve raro.
En tiempos de antaño la gran mayoría de las personas tenían algún comercio, manejaban un negocio familiar o ganaban el sustento mediante actividades realizadas de forma independiente, no todos eran empleados o burócratas, el día de la madre no era motivo de para que las actividades económicas se suspendieran, si bien se asistía a las casas a comer para celebrar el día, ello no implicaba serrar un comercio o dejar de realizar las actividades cotidiana, hoy el festejo de la madre se a convertido prácticamente en un día de asueto, la burocracia descansa, se suspenden las clases, las actividades comerciales en muchos casos se suspenden y ello independientemente de que el día se dedique a la madre.
Casualmente los antros y los bares lucen repletos, se aprovecha el día para tomar, ir con los amigos, descansar, andar borracho o de plano no hacer nada, pero realmente a la madre es poco el tiempo que se dedica, digamos que el día sirve mas para todo menos para dedicarlo a la madre, lo único seguro es el gasto, tratando de remediar o mostrar afecto en base al dinero gastado, una celebración que no es ya otra cosa que mercantilismo, un pretexto para gastar en muchos casos lo que no se tiene, una manera de disimular aprecio con un regalo superfluo o una comida apresurada a fin de que no se rompa un día de diversión o la oportunidad para faltar al trabajo.
Pareciera extraño, en una fecha que debería ser especial para las madres al final son las que terminan pasando el día de la madre, para quienes se supone las festejan las cosas al día siguiente no son distintas, si bien se descansa o se divierte los gastos extraordinarios te hacen recordar un día de la madre, al final no se sabe ni en que se gasta pues realmente a la madre no se le dedicaron más que minutos para un mensaje o si acaso una llamada, hoy donde incluso un hombre puede ser la madre muchos no saben ni a quien festejar, otros festejan a las madres con hijos ajenos mientras que a quienes son progenitoras de los propios ni siquiera un saludo les mandan, el mundo se va tornando confuso y si las tradiciones continuan solo es por el aliento que los comerciantes dan a fin de lograr ese ingreso extra tratando a toda costa de no sortear un día de la madre.
¿Usted paso un día con su madre o solo fue otro día de la madre?





