GUADALAJARA.- En una realidad en donde los partidos políticos están más desprestigiados que nunca y con la participación de aspirantes independientes, analistas como José Woldenberg y Luis Carlos Ugalde, ex presidentes del Instituto Federal Electoral (IFE), así como organizaciones como Transparencia Mexicana, prevén una mayor fragmentación del electorado en el 2018.
De acuerdo con la encuestadora Parametría, el “voto duro” de los partidos pasó de 65% en la elección de 2012 a solamente 38% en 2015. En un escenario así, los dirigentes de las principales fuerzas políticas en Jalisco no descartan aliarse en los comicios de 2018 para presidentes municipales, legisladores y gobernador.
Hasta ahora, todo indica que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Verde ratificarán su alianza en el 2018, a pesar de las diferencias mostradas en la última elección de 2012.
“En Jalisco pugnaría porque mantuviésemos la alianza con el Verde, que sin duda ha dado resultados muy positivos y ha sido un factor fundamental para los triunfos obtenidos en las últimas dos elecciones”, adelanta el presidente tricolor, José Socorro Velázquez Hernández.
Frente a un escenario cada vez más complicado para el partido del gobernador Aristóteles Sandoval y el voto anti-PRI que significó un duro revés en las elecciones intermedias de este mes, el dirigente tricolor no descarta la posibilidad de aliarse con otros partidos; incluso hasta impulsar un candidato ciudadano: “Estamos abiertos a revisar la posibilidad de aliarnos con otras fuerzas políticas, será una decisión que en su momento tendrá que tomar el Comité Ejecutivo Nacional (CEN)”.
Lo cierto es que el PRI en solitario enfrentaría un escenario complicado. En la elección 2012 por Guadalajara, tomando sólo en cuenta los votos por partido, el PAN obtuvo la mayoría de sufragios (274 mil), seguido por el PRI (268 mil), PRD (31 mil) y Verde (16 mil). Sin la alianza con este último, el ex alcalde Ramiro Hernández no hubiese llegado a la presidencia. Por eso la importancia de la coalición.
Enrique Aubry, dirigente del Partido Verde, añade que su partido está trabajando para irse solo, “pero también en el PRI nos identificamos en algunas cuestiones. Es mi aliado”.
Los resultados del reciente proceso electoral anticipan lo que vendrá para el PAN y el PRD si van en conjunto en la próxima contienda, pues las alianzas dieron mejores resultados de lo esperado: en tres de cuatro entidades con alianza (Veracruz, Durango y Quintana Roo), donde además nunca había ganado un partido diferente al PRI, ganó su coalición.
El dirigente panista Miguel Ángel Martínez no rechazó ir en coalición en los comicios de 2018, aunque aclaró que, por el momento, el albiazul le apostará a su propio discurso en Jalisco: “De cara al 2018 habrá que discutir con el CEN qué es lo que conviene, pero teniendo en el centro del ejercicio la construcción de una agenda en común”.
Los resultados del reciente proceso electoral arrojan que en dos de cada tres elecciones los votantes optaron por la alternancia.
“La alternancia es razón suficiente para unirnos en coalición”, refiere Raúl Vargas, líder del PRD en Jalisco, para quien lo fundamental será buscar una unión con las izquierdas, aunque no rechaza una alianza inédita a la gubernatura con el PAN: “¿Por qué no habríamos de tenerla en Jalisco si ya la tuvimos en otros estados?”.
Cuestionado sobre sus diferencias ideológicas con el PRD, el dirigente estatal panista respondió que en caso de concretarse una alianza entre ambas fuerzas políticas se buscará primero construir una agenda en común en temas como el combate a la corrupción, medio ambiente, transporte público, ordenamiento de las ciudades, abasto de agua.





