
*LA CIUDAD.*
La muy enérgica respuesta de la comunidad saltillense ante el desabasto de gasolina tendrá que obligar al gobierno federal a repensar el modelo de suministro de carburantes que se tiene para un polo de desarrollo económico del nivel y la fortaleza de la capital de Coahuila.
Saltillo no puede estar en ese nivel de vulnerabilidad. Las declaraciones del Gobernador, el Alcalde, los empresarios, los ciudadanos en general, los comunicadores, y la población en general, son la mejor muestra de la unidad y coincidencia que distinguen, en la defensa de sus intereses, a los habitantes de la región sureste, y en general todos a los coahuilenses.
Pemex, aquí tienes mucha tarea.
*EL ESTADO.*
Ya lo habíamos comentado en este espacio. La tranquilidad social y los muy buenos niveles de seguridad que tiene Coahuila son altamente propicios para diversificar y fortalecer las actividades de impacto turístico. Con el complemento de la oferta hotelera, y restaurantera, y el acompañamiento de las instancias promotoras, la estatal, y las municipales, surgen nuevos eventos regionales, que generarán una gran movilidad de visitantes: la Bendición de los Cascos de los Bikers (esperan 6 mil), el Festival de la Carne Asada en febrero en Sabinas, y la Expo Gan, con exposición de ganado y eventos de rodeo, en marzo en Saltillo, nos hablan del “Coahuila turístico” que ya detonó. Ya tenemos Secretaría, y Secretaria.
*REGIÓN CENTRO.*
Todo un fenómeno de bienes raíces están resultando municipios como Nadadores, Sacramento y Lamadrid, que siguen captando inversiones foráneas en la compra de predios urbanos y rústicos, fincas, y casonas abandonadas, para restaurarlas, por parte de personas y familias que desean disfrutar su naturaleza, su relativa cercanía a la zona metropolitana de la Región Centro, y sus precios, hasta hace muy poco bastante accesibles. Lo más importante es la reactivación de la economía regional, y la apreciación inmobiliaria en esos municipios. Ciénegas queda más lejos, además de las restricciones ecológicas.
*REGIÓN NORTE.*
En la frontera, y principalmente en Piedras Negras, van a confluir dos factores de crecimiento económico con notorios efectos en el desarrollo económico de la franja binacional. Del lado del norte del bravo, con todo y los problemas técnicos, y de protesta ambiental, continuarán los aires de bonanza por el gas shale, y todo lo que ello genera en el ámbito productivo y de servicios, a pesar de ciertos vaivenes en los proyectos más próximos a Eagle Pass, mientras que del lado mexicano, los estímulos fiscales decretados por el gobierno federal también serán un detonador de crecimiento, que demandará en los próximos años una mayor interacción institucional en el ámbito local. Más comunicación y coordinación entre las dos ciudades fronterizas de ambos lados del Rio. Y la muy urgente necesidad, también en ambas, de mejorar sus redes viales hacia los cruces que comparten.
*NEGOCIOS.*
Una muy buena nueva que expone una vez más los pilares de la fortaleza de la economía estatal. Altos Hornos de México (AHMSA) logró un aumento de tres por ciento en su producción con respecto al año pasado. Alcanzando una cifra de 4 millones 522 mil 942 toneladas de acero líquido, según su reporte público anual a la Bolsa Mexicana de Valores. Record histórico para la acerera coahuilense.
De acuerdo al informe AHMSA colocó en los mercados nacional e internacional, un total de 3 millones 915 mil 184 toneladas de productos terminados.
Según su Director General “los resultados operativos de 2018 reflejan la consolidación paulatina de las nuevas unidades y a la vez refrendan el esfuerzo productivo del conjunto de personal, desde las operaciones mineras hasta las plantas siderúrgicas “.
*EL PAÍS.*
El aguante de los mexicanos. ( Condensado).
Por Gabriela Warkentin (Periódico El País).
Diez años separan dos momentos recientes de “obediencia civil” en México: uno tuvo que ver con la influenza, otro con la gasolina. Uno llegó a buen puerto para los fines del Gobierno en turno, el otro apenas se está desarrollando.
Enero de 2019 y el centro/occidente de México sin gasolina. Con la finalidad de combatir el huachicoleo (robo de combustible), López Obrador tomó la tajante decisión de cerrar los ductos que abastecen esta región del país. Una pensaría que privar de gasolina a algunas de las principales ciudades y a una buena parte de los Estados que las albergan, en pleno regreso de vacaciones, calificaría como mala idea. O pésima sincronización. Pero, así sucedió. Largas, larguísimas filas de vehículos en busca de combustible, mientras en las ciudades alternan el caos de la inmovilidad con el vacío de quienes se guardan para no quemar reservas. Y lo que tendría todos los elementos para convertirse en caldo de cultivo de protestas masivas (recordemos el gasolinazo en México de hace dos años o los chalecos amarillos en Francia), logra mantenerse (aún) en los márgenes de la colaboración y la paciencia.
En su libro El verbo de las culturas, Clotaire Rapaille asegura que el que define a los mexicanos es AGUANTAR: “Cuando algo sale mal y te hace la vida difícil y dolorosa, el programa cultural [de los mexicanos] no es cambiarlo, sino aguantarlo. Entre más puedas soportarlo, más orgulloso te sientes”. Bajo esa lógica, entonces, los mexicanos aguantamos la crisis de la influenza y ahora el desabasto de gasolina, porque así somos: “Producto de siglos de abusos institucionales y frustraciones”. A aguantar lo que se te indica y luego a tratar de salir adelante. Y sí, muchos se compran esta explicación para entender el ánimo social local y sus vaivenes. Yo no.
*EL MUNDO.*
La estabilidad macroeconómica que gozan algunos países, como México, contrasta con otras del mismo continente, y con niveles de desarrollo comparables. Tal es el caso de Argentina. Mientras que nuestro país alcanzó el año pasado una inflación de 4.8 por ciento, superando lo proyectado a finales de 2017, en Argentina, según el Instituto de Estadísticas y Censos (Indec) la inflación de diciembre fue del 2.6%, con lo que el acumulado para el 2018 se elevó a 47.6%. La cifra es la más alta en los últimos 27 años, principalmente, por la fuerte devaluación que sufrió su moneda. Una debacle total.
Entre los rubros que tuvieron aumentos más altos para los sudamericanos destacan: Transporte (66.8%); Comunicación (55%) y alimentos y bebidas no alcohólicas, que subieron 51.2% en los 12 meses.
*PENSAMIENTO*
Para mi, el tema no es si uno es de centro o es liberal. El tema para mi es : ¿ lo que está proponiendo va a funcionar ?. Y si puede funcionar, uno debería apoyarlo sea de centro, conservador, o liberal.
Barack Obama





