Las evidencias son contundentes, existen suficientes elementos de prueba para que sea abierta una carpeta de investigación en contra de Maria Esther Monsivais e Ismael Ramos , ambos funcionarios han mostrado operar en contubernio respecto a las empresas pantalla mediante las cuales han desviado sumas millonarias del erario de Coahuila.
En su proceder han incurrido en acciones tipificadas dentro de la ley como actos delictivos tanto de índole local como federal, entre los delitos se encuentra la asociación delictuosa, el robo, la simulación de actos jurídicos, el desvío de recursos públicos y el fraude fiscal.
De acuerdo a una investigación realizada por el Grupo Reforma y publicada el 26 y 27 de Septiembre se dio a conocer que el Gobierno de Coahuila pago a empresas fantasmas sumas millonarias y que entre ellas se encontraba la denominada “ Rivera Alamo” dicha negociación fue beneficiada con al menos 24 millones de pesos en compras y ello a pesar de no contar siquiera con registro en el padrón de proveedores echo que en si mismo resulta en una falta administrativa, la empresa tiene múltiples fines sociales, entre otros la realización de tramites portuarios y aereoportuarias, se supone que su constitución fue derivada a las intenciones de realizar negocios relacionados con el gas Shale y la transportación de hidrocarburos pues se rumora que el Gobernador Rubén Moreira ha incursionado en el negocio de Barcos cisterna o buques trasatlánticos.
El Gobierno de Coahuila le ha adjudicado a Rivera Alamo cuantiosos contratos y el echo de las adjudicaciones directas sin mediar licitación, la rapidez de los pagos y el contrato sin estar dados de alta como proveedores presupone la participación y el contubernio de altos funcionarios entre los que seguramente se encuentran Ismael Ramos, Maria Esther Monsivais, Julian Montoya entre otros pues solo de esa manera se explica el favoritismo y las compras sin que se cubran los requisitos legales.
La empresa en cuestión es propiedad de dos modestos ciudadanos avecindados en colonias populares de la ciudad de Monterrey, Valentin Moreno Gonzalez y Jose Santos Javier Garza, el primero trabajo para una empresa propiedad de Maria Esther y su Esposo “ Concordia Ferma “ con apenas un sueldo de $ 3750.00 pesos mensuales el otro socio trabaja como chofer de transporte publico y hoy curiosamente son dueños de una empresa que logra contratos millonarios con Coahuila.
Sin duda la renuncia de Maria Esther Monsivais es la primera piedra en rodar avisando la avalancha que se avecina, lo típico en el gobierno de Rubén Moreira será ofertar impunidad local, deslindarse y acomodarla en otro lugar manteniendo sus prestaciones, en el caso del Secretario de Finanzas la suerte podría ser la misma, en caso de que la justicia federal tome cartas en el asunto ambos personajes legalmente deben ir a a cárcel.





