Así como Felipe Calderón cuenta con una gran cantidad de detractores que lo culpan de una infinidad de cosas también tiene un no menos importante grupo de seguidores que añoran sus días de presidencia, yo me cuento entre ellos. Es innegable reconocer que Calderón es uno los personajes más importantes que Acción Nacional tiene, de hecho el partido que un día fuera referente de honor cuenta con una sequía de liderazgos ideológicos. Sin importar nada el grupo que tiene controlado el partido, a quien Javier Corral llamó el consorcio, se ha dedicado a socavar la imagen del ex presidente con la única intención de mantener el poder y los dividendos que este trae.
En ese tenor Margarita Zavala ha hecho público su interés de participar en la elección del 2018 y la ciudadanía la ha visto con buenos ojos al ubicarla en el segundo lugar de aceptación en los sondeos sobre los presidenciables dejando muy por debajo a los demás panistas interesados, antes de convertirse en Primera Dama ya tenía una larga carrera política, no es ella una improvisada. No obstante las obvias cualidades que Margarita tiene el consorcio está determinado a bloquear sus aspiraciones como lo hicieron cuando intentó ser Diputada Federal a principios de año.
Margarita, Felipe y quienes los apoyan son necesarios para Acción Nacional aunque el grupo dominante los deteste, cerrarles groseramente la puerta rumbo a las elecciones presidenciables será cavar otra tumba electoral para el PAN y conceder la razón a quienes pensamos que la dirigencia llevó al partido a convertirse en un satélite que gira en torno al PRI de Peña Nieto.
Que nadie se engañe Margarita tiene el perfil adecuado para competir como independiente; al interior del PAN se sataniza a quien se va pero nadie se fija e intenta corregir los motivantes que los mismos compañeros y líderes dan.
Una pregunta.
¿Cuántas humillaciones más aguantaran Margarita y Felipe?
Escrito por: Victor González





