Ingredientes para 48 macarons:
Para las tapas:
- 250 g de harina de almendra
- 250 g de azúcar glas
- 90 g de clara de huevo
- 250 g de azúcar
- 100 g de agua
- 95 g de clara de huevo
- colorante en pasta o gel de color violeta
Para el relleno:
- 300 g de chocolate negro (70% de cacao)
- 300 g de nata líquida para montar
- unas gotas de aroma de lavanda
Preparación:
Para las tapas:
Utilizar la receta de siempre.
Para el relleno:
Fundir al baño maría el chocolate cortado en trocitos (también se puede fundir en el microondas). Poner la nata en un cazo al fuego hasta que hierva. Retirar, dejar que entibie un poco y verter sobre el chocolate. Añadir unas gotas de aroma de lavanda y batir a mano hasta que esté todo bien integrado. Guardar el relleno en la nevera tapado con film pegado a la superficie y dejarlo allí durante un mínimo de 2 horas.
Pasado ese tiempo, sacar el relleno de la nevera y meterlo en una manga pastelera con una boquilla redonda (yo utilizo la misma que para hacer las tapas). Si el relleno está muy duro habrá que dejarlo a temperatura ambiente durante un rato. Una vez en la manga, hacer un montoncito en el centro de una de las tapas y presionar ligeramente con la otra. Cuando estén todos los macarons, guardarlos en un recipiente hermético dentro de la nevera durante un mínimo de 24 horas antes de consumir, para que el sabor madure.
Si queréis también los podéis congelar, siempre dentro de un recipiente hermético. Cuando queráis descongelarlos, pasarlos dentro del mismo recipiente a la nevera para que se descongelen lentamente.
Sacar los macarons de la nevera 30 minutos antes de servir.





