Prevención de delito (ultima parte)
En columnas anteriores analizamos las fallas que se tiene tanto como sociedad y gobierno en la prevención de la criminalidad, en esta última parte hablaremos de las políticas públicas para hacer frente al control del crimen y en qué consisten.
En toda institución que se encargue de preservar la paz y la seguridad, ya sea de carácter pública o privada, es siempre necesario partir de una base. Esta base es un análisis de vulnerabilidades, riesgos y amenazas tanto en la seguridad personal, patrimonial e institucional. Cuando hablamos del estado es fundamental tener una POLÍTICA CRIMINAL acorde a ese análisis, la política criminal se define teóricamente como el conjunto de respuestas, procesos, medidas que el estado adopta y pone en práctica para hacer frente a conductas consideradas reprochables social y legalmente, estas medidas pueden ser legales, sociales, económicas y de diversa índole. Así, estas prácticas estatales deben tener como objetivo primordial el control de la criminalidad, para ello, el estado debe en el marco constitucional de sus facultades, saber qué y cómo hacer para controlar no solo el crimen, sino toda conducta que lastime a la sociedad, (conductas antisociales como el bullying, daño ecológico como el ruido excesivo, sexting etc.)
En el caso de nuestro país la mayor parte de la elaboración y ejecución de la política criminal recae en los municipios, ello debido a su función legal de prevención del delito, en el caso de las entidades federativas, estas a través de sus códigos y leyes establecen que conductas deben ser tipificadas como delitos, así como su investigación cuando estos se realicen, y lo mismo en la federación de acuerdo al ámbito de sus facultades. Pero en términos más claros la responsabilidad mayor debe estar en la municipalidad, ya que es primero, la que tiene un mayor número de personas en sus corporaciones policiacas, segundo la que por su contacto y cercanía social, debería saber con exactitud de acuerdo al análisis mencionado, cuales son los problemas y conductas criminales que en sus colonias y barrios suceden, esto llevaría a otra parte importante de la política criminal, la labor de inteligencia, saber que, como, cuando, donde, modus, quienes… etc. etc. Participan en labores delincuenciales.
Pero resulta que no sucede así, en México se ha tratado de hacer una política criminal sin fundamento a veces ni siquiera legal, (como la presencia del ejército en las calles en tareas de seguridad), esta fallida política criminal, (si es que existe una claramente definida) ha llevado al fracaso de NO proporcionar seguridad a LOS CIUDADANOS, se han gastado millones en el intento y el fracaso es mayúsculo (prueba de ello son los miles de muertos, desaparecidos y la espiral de violencia que no termina). Para muestra dos botones:
Se creó un sistema de inteligencia e intercambio de información entre estados y federación que costo muchos millones de pesos y que hoy se encuentra abandonada y obsoleta (Plataforma México creada en el sexenio de Felipe Calderón) y que no funciono por la desconfianza de los diferentes niveles de gobierno, y por estados que no subieron su información o que la subieron mal, y muchos otros errores de implementación y operación.
Otro ejemplo en materia de prevención son los llamados polígonos de incidencia delictiva, programa de este sexenio, es lo más absurdo que se ha diseñado para combatir la criminalidad, en estos polígonos de acuerdo a la información de Plataforma México (ya de entrada está mal esa base), se detectaron colonias, barrios y zonas de alta incidencia criminal y una vez detectadas (análisis, pero mal hecho), se invertirían recursos en programas para tener mayor seguridad en esas áreas.
Primero, esos polígonos se ubicaron en las zonas de mayor pobreza de las diferentes ciudades del programa, (se criminalizo la pobreza) y segundo, no se diseñaron acciones y mediadas acordes a los delitos que SUPUESTAMENTE ahí se cometían, y tercero y más grave, MUCHOS DE LOS PROGRAMAS DE PREVENCION O NO SE REALIZARON O SOLO SE LLEVARON A CABO EN EL PAPEL, NUNCA LLEGARON A LA COLONIA O BARRIO, sabrá Dios donde quedo el dinero para ello.
Esos dos ejemplos muestran cómo se lleva a cabo las políticas de seguridad en nuestro México donde se gastan miles de millones de pesos que van a dar a la basura o a los bolsillos de algunos y sin resultados, que se muestran muy exitosos en las campañas publicitarias oficiales, pero mientras tanto se siguen acumulando cada días los miles de muertos y desaparecidos en nuestro país.
Pero, así es México y sus instituciones de seguridad….o no cree usted estimado lector.





