
LOS NUEVOS CIRCUITOS DE SALTILLO.
UNA GRAN FERIA DE ARTE CONTEMPORÁNEO.
LLEGA A MÉXICO UNA PODEROSA HERRAMIENTA DIGITAL PARA DAR SEGURIDAD A LAS UNIVERSIDADES EN LA EXPEDICIÓN DE TÍTULOS.
COSTA RICA VIVE UN DESASTRE DE CORRUPCIÓN Y POBREZA…PERO TIENE UN ESTADO FUERTE.
CHINA PUEDE ELEGIR SUS FRENTES EN LA GUERRA COMERCIAL CON EU.
‘EL MÉTODO KOMINSKY’: APRENDER A ENVEJECER A TRAVÉS DEL HUMOR.
DOS SIGLOS DESPUÉS SE REPITE LA BODA DE NAPOLEÓN BONAPARTE…Y SU ESPOSA.
LA MAQUIAVÉLICA ESTRATEGIA DEL STARBUCKS CHINO.
ISABEL ALLENDE, LA ESCRITORA MÁS LEÍDA DEL MUNDO EN ESPAÑOL, SE CASA A LOS 76.
TARDE HISTÓRICA EN LA FERIA DE SAN ISIDRO, EN MADRID.
*LA CIUDAD.*
CRECIMIENTO Y DISEÑO URBANO.
¿ Dónde se ubicarán los nuevos circuitos del ramo comercial y de servicios de Saltillo?.
Ya están en desarrollo y van muy rápido.
Cada vez más cercanos al territorio de Arteaga.
*EL ESTADO.*
EL NORTE NO LO TIENE.
Pensar en una gran Feria de Arte Contemporáneo. Monterrey no ha podido armarla.
*EL PAÍS.*
LLEGA A MÉXICO UNA PODEROSA HERRAMIENTA DIGITAL PARA DAR SEGURIDAD A LAS UNIVERSIDADES EN LA EXPEDICIÓN DE TÍTULOS.
El uso del blockchain está ganando terreno en la educación media superior alrededor del planeta. Una universidad mexicana se ha sumado a esta ola de instituciones académicas innovadoras que están implementando esta tecnología en otras áreas y aprovechando el potencial de seguridad y confiabilidad que ofrece el blockchain.
El Tecnológico de Monterrey será la primer universidad mexicana que permitirá a sus estudiantes tramitar su título profesional con ayuda del blockchain.
“Siempre estamos viendo como podemos innovar en el uso de tecnología”, dice David Garza Salazar, rector del Tecnológico de Monterrey sobre el proyecto que se acaba de implementar para los alumnos que se graduarán en este ciclo escolar.
“Empezamos a ver que [el blockchain] se puede usar se puede usar para aspectos de documentos legales, sin la necesidad de tener un intermediario y que esos documentos legales pudiesen validarse”, dijo Garza Salazar en entrevista telefónica con El Economista.
La tecnología del blockchain funciona como un libro de registros digitales descentralizado, actualmente su uso más frecuente se da en las criptomonedas.
Esta tecnología utiliza una estructura de datos distribuida, donde los registros se encuentran en una red que está replicada en múltiples ubicaciones. Gracias a esta red descentralizada, el blockchain elimina una autoridad central sobre los registros y crea un modelo altamente seguro cuya integridad se basa en la confianza de todos los participantes.
De acuerdo con el Horizon Report 2019 de EDUCAUSE, el uso del blockchain en instituciones de educación superior, ya está presente en universidades como la Central New Mexico Community College, el Massachussets Institute of Technology (MIT) y la Universidad de Nicosia en Chipre. El MIT comenzó desde el 2015 a utilizar esta tecnología para la emisión de certificados digitales.
“Hicimos una primer prueba piloto en la cual se emitieron 350 títulos con esta tecnología, vimos todos los aspectos logísticos, lo que implicaba y que efectivamente tuviésemos los elementos de seguridad.
Esto se conjugó con el hecho de que formamos parte de un consorcio de nueve universidades —dentro de las que se encuentran el MIT (Massachusetts Institute of Technology), Harvard, UC Berkeley, la Universidad de Toronto, entre otras—, orientado hacia el desarrollo y la evolución de un concepto técnico que se llama, blockcert, que está asociado con la tecnología del blockchain y que se usa mucho para este tipo de aplicaciones”.
Los blockcerts son un estándar abierto que permite la creación, emisión, revisión y verificación de registros basados en blockchain, incluyendo credenciales académicas, certificaciones y actividades profesionales.
“A inicios de este semestre mi equipo me informó que ya estábamos listos para que todos nuestros alumnos que se graduaban pudieran acceder a estos [títulos emitidos con blockchain] si así lo deseaban”.
Actualmente, sólo los estudiantes que se titulen este año podrán hacer este trámite con ayuda del blockchain, pero para el 2020 prevén abrir el servicio a sus más de 250,000 graduados.
Aplicaciones en titulación y certificación
El Horizon Report 2019 prevé que la adopción de los asistentes virtuales digitales y el uso del blockchain cobrarán un uso más generalizado en la educación superior en los próximos cinco años.
Además las instituciones de educación superior ya están investigando la forma en cómo se puede utilizar el blockchain para la emisión y gestión de expedientes académicos, contratos inteligentes, credenciales, diplomas y certificaciones. Los programas de educación continua también adoptarán de manera generalizada esta tecnología.
Para David Garza, uno de los objetivos que el Tecnológico de Monterrey es que el uso del blockchain también se pueda aplicar en otras instituciones académicas del país como la Secretaría de Educación Pública y analizar “cómo podemos apoyar para que más instituciones puedan adoptar esta tecnología, y que la misma secretaría pueda adoptarla, dijo”.
El plan es que esta tecnología se pueda implementar no sólo para obtener los títulos universitarios sino que también se pueda implementar en otro tipo de credenciales para sus alumnos, “que se las puedan llevar los alumnos de nuestros programas formales, así como los de los programas de educación continua y que tengan la tranquilidad de que a donde vayan podrán mostrarlo como una credencial verificable”.
“Como institución educativa siempre vemos la necesidad de empujar para que estas tecnologías, a las que les vemos un alto potencial, puedan rápidamente adoptarse en distintos sectores de la sociedad”, agregó David Garza.
*REPORTAJE.*
COSTA RICA VIVE UN DESASTRE DE CORRUPCIÓN Y POBREZA…PERO TIENE UN ESTADO FUERTE.
Distrito de Barranca, cantón y provincia de Puntarenas, Costa Rica. Diez para las siete del viernes 24 de mayo de 2019, noche cerrada ya.
La Fuerza Pública de Costa Rica realiza un operativo rutinario con apoyo del Grupo de Apoyo Operativo, el GAO.
Una quincena de policías enfundados en chalecos antibalas y distribuidos en tres carros y dos motocicletas. No buscan a alguien en particular, solo están a ver qué sale.
En una comunidad empobrecida llamada Libertad 81, junto a una champa que tiene láminas oxidadas por paredes, se van contra una pareja de jóvenes y los rodean. Sólo les interesa él.
Le piden la cédula de identidad. Dice no cargarla, pero les da nombre, apellidos y número. Los policías los introducen en un teléfono con una aplicación especial. Limpio. Pero algo no cuadra. El joven se ve mucho más joven que los 36 años que tiene el nombre que han consultado.
Preguntas van y vienen. Al final, el joven admite que dio los datos de un hermano mayor. Les da los verdaderos a regañadientes —24 años tiene en realidad—, y el sistema revela que sobre él pesa una orden de captura.
“Es por el incumplimiento del pago de la responsabilidad alimentaria que tiene”, me dice Rodrigo Alfaro, el comandante al frente del operativo. Debe 310.000 colones a su expareja, unos 530 dólares.
Se lo llevan como si fuera un delincuente, dice el padre del joven, que se ha acercado al lugar. Lo esposan, lo meten en uno de los pick-up y se lo llevan a la subdelegación policial del distrito de Chacarita.
Si mañana ese dinero no es depositado en la cuenta bancaria designada por el respectivo juzgado de Pensiones Alimentarias, el joven será trasladado al Centro Penitenciario La Reforma, en Alajuela. “Si se rehúsa a pagar, puede estar detenido hasta seis meses”, dice Alfaro.
La escena da para múltiples debates —rutinaria, insisto—, pero hay uno importante, quizá el más sutil de todos: el de la institucionalidad.
Hay una legislación que trata de proteger a la niñez, un padre que la incumple, un juez que gira una orden de captura y unos policías que detienen al infractor.
Esta secuencia sonará a perogrullada a quienes viven en sociedades más ordenadas, en democracias más consolidadas, pero Costa Rica sigue siendo parte de Centroamérica.
Tampoco son regla en Guatemala, Nicaragua, Honduras o El Salvador otros detalles de la escena narrada, como que la Policía cuente con recursos tecnológicos que facilitan su trabajo, que ingresen en zonas calientes —como lo es Barranca— sin temor a ser emboscados por alguna pandilla, o incluso que el procedimiento se realizara sin violencia, con respeto a los derechos del joven.
Institucionalidad
En enero pasado, en otro operativo policial, realizado por la Policía Nacional Civil salvadoreña en la comunidad Colfer de San Salvador, los policías llegaron al portón de acceso al asentamiento, cerrado porque aún no había amanecido. Los agentes llamaron, vocearon y aporrearon el metal. Nadie abrió.
Como había un equipo de la televisión pública alemana presente, y supongo que ante la posibilidad de quedar retratados como una policía incapaz siquiera de lograr que les abran un portón, agarraron una roca grande y comenzaron a golpear el candado, hasta que saltó desecho. Eso sucedió con periodistas delante.
Hace décadas que a Costa Rica la comenzaron a llamar la Suiza de Centroamérica; por distintas razones —económicas, sociales, políticas e incluso militares— que confluyen en un hecho irrebatible: es la democracia más sólida del istmo centroamericano. También es cierto que en los últimos años se han publicado docenas de notas periodísticas en las que se pone en duda esa afirmación.
Circunscrita la discusión al ámbito de la seguridad pública, la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes de Costa Rica se ha movido en los últimos 15 años entre 8 y 12, una estabilidad atípica en la región.
Esas cifras de violencia homicida son altísimas si se comparan con las de Suiza, donde rara vez se ha superado un homicidio por cada 100.000 habitantes; o España, país en el que tendrían que asesinar a unas 5.500 personas cada año para igualar la tasa costarricense de 2018, cuando los españoles asesinados rondan los 300.
Pero Costa Rica sigue siendo parte de Centroamérica, y Centroamérica es la subregión más violenta de América Latina, la región más violenta del mundo. El Salvador, a menos de una hora de vuelo, cerró 2018 con una tasa de 50 homicidios por cada 100.000 habitantes. Luego, cada quien será libre de ver la botella tica medio llena o medio vacía.
Costa Rica no es Suiza. La sociedad costarricense está permeada por la corrupción, la desigualdad y la pobreza, y el narcotráfico (el país está en plena ruta desde las áreas productoras de cocaína y las fosas nasales más demandantes, las de los estadounidenses) ejerce un influjo nefasto, pero el Estado tico —la institucionalidad— es mucho más vigoroso que el de sus países vecinos. No es poca cosa.
Tres días después del aquel operativo en la comunidad Libertad 81, en el mercado de Puntarenas, un lugar con olor a mar, vendían unas yinas en una tienda situada sobre la avenida 3, justo frente al mercado.
El dueño, de unos 50 años, se quejaba por la inseguridad apelando a una recurrente nostalgia de décadas pasadas, una queja que es habitual escuchar en Costa Rica. Ante la pregunta de si el mercado estaba asediado por las maras y si él tenía que pagar renta a grupos criminales por el simple hecho de poder vender.
«No y no», respondió. Con esas respuestas, y comparándolo con otro país centroamericano como El Salvador en el que las respuestas lógicas habrían sido «sí y sí», la botella tica aún aparece medio llena, sin duda alguna.
*EL MUNDO.*
CHINA PUEDE ELEGIR SUS FRENTES EN LA GUERRA COMERCIAL CON EU.
En la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el país de las barras y las estrellas ha dado más golpes hasta ahora. El arma que ha escogido su presidente, el republicano Donald Trump, es quizá una de las únicas con las que cuenta: la imposición de aranceles.
Las tarifas sobre productos del gigante asiático han golpeado su economía, debido al gran volumen de exportaciones chinas a Estados Unidos. China ha reportado una desaceleración en sus registros económicos, especialmente en el sector manufacturero.
Sector manufacturero
Jorge S. Soto, maestro en Finanzas por la Universidad del Valle de México, aseguró que es precisamente ese sector el que despierta en Donald Trump el sentimiento de rivalidad.
“Los costos de producción en China son muy bajos y a esto él lo llama competencia desleal. La guerra comercial es un conflicto por el control de las manufacturas. Los aranceles de Estados Unidos dificultan que las empresas que producen en China aprovechen los bajos costos”, dijo.
Pero Donald Trump puede llevar en el pecado la penitencia. Varias empresas de Estados Unidos, algunas tan emblemáticas e importantes como Nike y Converse, fabrican sus productos en China. El 22 de mayo, 170 empresas de calzado escribieron una carta al presidente estadounidense en la que expresaron su sentimiento de preocupación.
Vender los bonos de EU
Con un total de 1,100 millones de dólares en bonos del Tesoro estadounidense, China es el tenedor mayoritario de su deuda. La venta masiva de los papeles de deuda de Estados Unidos podría golpear fuertemente su economía, pero de acuerdo con S. Soto, es poco probable que esto suceda.
“El año pasado ya se había hablado de esa posibilidad, pero es prácticamente improbable debido a que el dinero que mueva China tendría que ir a otra inversión tan segura como la deuda de Estados Unidos. Por otra parte, un golpe de esta magnitud podría impactar en las divisas y perjudicar al yuan de rebote”, explicó.
Devaluar el yuan
La devaluación intencional del yuan podría ser un apoyo para que el país asiático amortigüe los constantes golpes arancelarios. Recientemente Estados Unidos advirtió a China sobre las consecuencias de esta práctica y amenazó con imponer más tarifas a sus productos si se descubre que incurre en la manipulación de su divisa. No obstante, se trata de un arma de dos filos que también puede afectar sus intereses.
Presionar a tecnológicas de EU
Estados Unidos amenazó con dejar de proveer tecnología al gigante chino Huawei, pero su rival comercial puede hacer lo propio. El periódico oficial del Partido Comunista chino, que gobierna el país, lanzó una advertencia a Estados Unidos en la que dejó ver la posibilidad de utilizar las llamadas tierras raras como represalia.
Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos químicos escasos y que se usan para fabricar productos tecnológicos como teléfonos móviles, cámaras, televisores e incluso misiles. Son abastecidas en 95% por China, que puede encontrar en ellas un arma para la guerra comercial.
Por otra parte, China podría dar un fuerte golpe a Estados Unidos si decide atacar a una de sus empresas más importantes: Apple. Los temores sobre esta acción comenzaron a ser más difundidos entre los inversionistas luego de que Donald Trump colocó a Huawei en la lista negra de empresas de Estados Unidos.
Analistas estiman que si China decide prohibir en su país la venta del iPhone, producto principal de Apple, las ganancias de la empresa podrían caer poco más de 25% en 2020. S. Soto dijo que las sanciones de China a la tecnológica de la manzana son viables y en estos días será importante revisar la postura de China.
Soja, cartucho quemado
Finalmente, China ya demostró que también responderá en el terreno comercial. Anunció que podrá freno a sus compras de soja proveniente de Estados Unidos. La noticia ocasionó un desplome en los futuros de la soja a un mínimo de 10 años, mientras que Donald Trump tuvo que destinar una ayuda de 16 millones de dólares para los agricultores perjudicados.
De acuerdo con agencias de noticias, que citaron a diarios locales, productores de soja se dijeron preocupados a pesar de haber recibido el apoyo. Temen que China, el mayor comprador de soja a nivel mundial, opte por otros comprar a otros productores como Brasil.
ENTRETENIMIENTO.
‘EL MÉTODO KOMINSKY’: APRENDER A ENVEJECER A TRAVÉS DEL HUMOR.
La televisión no olvida a la edad de oro. El método Kominsky, una producción de Chuck Lorre (creador de Dos hombres y medio y The Big Bang Theory) emitida en Netflix, es una serie sobre dos hombres mayores.
Ni más ni menos, y de sobra suficiente para convertirse en una obra maravillosa para aprender a reírse de todo.
Entre el drama y la comedia, como la vida misma, el productor y guionista, de 66 años, aborda la cotidianidad de envejecer con un escenario de artistas de lujo.
Michael Douglas, de 74 años, y Alan Arkin, de 85, se incorporan al elenco de actores de cine que se atreven con la pequeña pantalla y protagonizan, aunque le quiten 10 años a sus personajes, esta producción sobre cómo aprender a envejecer.
Douglas interpreta a Sandy Kominsky, un actor reconvertido en profesor de arte dramático, y Arkin a Norman Newlander, su agente.
Sin público en directo, quizás no te haga echar a reír (tampoco lo busca), pero la camaradería de esta dispar pareja funciona a la perfección, casi como una clase magistral. Capaz de mantener al espectador, independientemente de su edad, pegado a la pantalla durante los ocho capítulos de media hora que dura la primera temporada.
Los problemas de próstata, el miedo a la muerte, la incomprensión por el comportamiento absurdo de los jóvenes o la aceptación de los sueños perdidos, a simple vista, no parecen cosa de broma, pero funciona.
¿Cómo? Quizás porque las penas y molestias, por algún motivo, son más llevaderas cuando se comparten. Y, sobre todo, esta serie va sobre la amistad.
El personaje de Arkin, ya asentado en la vejez, funciona como avanzadilla de un mundo desconocido al de Douglas, empeñado en seguir siendo joven, a pesar de las evidentes señales de que esa época ya ha pasado.
A lo largo de la serie, poco a poco, vivirá su propio proceso de resignación. En el cuarto capítulo, Newlander comenta: “Cada vez que estornudo oigo un traqueteo, como si algo extraño se soltara”. “Sí, somos pasajeros de barcos que lentamente se van a pique”, responde Kominsky.
Así, con una combinación de diálogos reflexivos entre escenas creadas para descolocar al espectador, y en ocasiones a los propios protagonistas, esta dramedia está dirigida a todos los públicos. Los que afrontan la misma edad que los protagonistas se sentirán identificados, y puede que hasta reconfortados.
Y a los que todavía les queda mucho o poco para encontrarse en esas situaciones, solo les queda aprender de la mejor de las maneras. La empatía, en cualquier caso, se logra desde el primer minuto con ambos protagonistas. Te sientas identificado tú mismo o no, siempre te vendrá alguien a la cabeza al contemplar las aventuras, o más bien desventuras, de esta pareja.
Con esta serie, Netflix cumple, al menos en parte, con una deuda que la industria debe desde hace tiempo a los actores que pasan de los sesenta y largos, a pesar de que cuando se estrenó pasó casi desapercibida entre el torrente de producción de la plataforma online.
Según un estudio de la Universidad del Sur de California publicado en 2017, solo un 8,2% de los personajes recurrentes de las ficciones televisivas estadounidenses más seguidas superaba los 60 años. Sin embargo, un 19,9% de la población del país está por encima de esa edad.
En Europa, según datos de Nielsen, la franja de personas mayores de 65 años pasa más de 50 horas a la semana viendo la televisión; la que más tiempo dedica.
*MONARQUÍAS.*
DOS SIGLOS DESPUÉS SE REPITE LA BODA DE NAPOLEÓN BONAPARTE…Y SU ESPOSA.
Ya falta menos para la boda del año, en la catedral Saint-Louis-des-Invalides el 19 de octubre, entre Jean-Christophe Napoleón (Saint Raphaël, Francia, 1986), miembro de la familia Bonaparte, pretendiente al trono de Francia y que ostenta el título (de cortesía) de príncipe Napoleón.
Y su prometida, la condesa Olympia Elena Maria von un zu Arco-Zinneberg (Múnich, 1988), bisnieta del último emperador de Austria, Carlos I y de la emperatriz Zita y sobrina nieta (en seis generaciones) de la princesa imperial austriaca María Luisa (1791-1847), convertida en emperatriz de los franceses tras casarse con Napoleón I en 1810.
Es bastante improbable que nos inviten.
Resulta que la boda, que será digna de un extra del ¡Hola!, está siendo la comidilla de la alta sociedad europea no solo por los sonoros nombres de los contrayentes sino por el eco histórico que despierta el enlace.
Efectivamente, los novios están de alguna manera recreando, por su herencia, los sonadísimos esponsales de sus respectivos ancestros Napoleón y María Luisa, una boda que fue un terremoto en el mapa político y dinástico del momento.
Napoleón, heredero de la Revolución Francesa y bestia negra de la aristocracia europea además de tradicional azote de los ejércitos austriacos, a los que había dado para el pelo en innumerables y sonadas batallas, se casaba, tras repudiar a la emperatriz Josefina, con la princesita de los Habsburgo María Luisa (en la intimidad Luisl, en alemán; Louisette o Louison en francés), hija querida (es verdad que tenía otros diez hijos) de su tradicional archienemigo el emperador de Austria Francisco I.
La cosa tiene más miga si se piensa que María Luisa era sobrina nieta de María Antonieta, austriaca como ella, reina de Francia por su boda con Luis XVI y decapitada por la misma Revolución que condujo a Napoleón al poder.
Evidentemente, no era un matrimonio por amor. De hecho, a la princesita, que contaba 17 años cuando se la concedieron al francés, a la sazón con 40, había sido educada en un odio feroz al “ogro corso” y “anticristo” que había incendiado Europa —y tomado dos veces Viena, haciendo huir a la familia imperial— y amenazaba con no dejar títere con corona.
María Luisa incluso tenía un soldadito de madera al que había bautizado como “Bonaparte” y al que solía torturar como venganza. Cuando su amoroso pero pragmático padre le comunicó que la daban en matrimonio a Napoleón pensó que era una broma, aunque los Habsburgo eran poco dados a hacerlas.
Aceptó porque no le quedaba otro remedio y porque las princesitas han de someterse a la razón de Estado que para eso están, o estaban. La joven, que reservaba su corazoncito y lo demás para un apuesto primo con el que tonteaba en el Hofburg, acudió a la boda en Francia como quien acude al matadero.
Previamente se había celebrado un matrimonio por poderes en la iglesia de los Agustinos en Viena en la que representó al novio con la alegría que puede suponerse el tío de la novia, el archiduque Carlos, uno de los enemigos más acérrimos de Napoleón en el campo de batalla. Como no se conocía la talla del dedo del emperador francés, el arzobispo de Viena bendijo 12 anillos de diferentes tamaños.
Napoleón se había decantado por María Luisa tras revisar una lista de 18 princesas casaderas y descartar a Anna Pavlovna Romanova, hermana de Alejando I de Rusia —y que también significaba una alianza interesante— por demasiado jovencita.
Con 14 años la rusa no era todavía núbil y Napoleón tenía prisa por conseguir un heredero de buena cuna para asegurarse la sucesión de su nueva dinastía y entroncarla con las más añejas.
El emperador francés había despejado ya sus dudas sobre su capacidad de engendrar tras no conseguir tener descendencia con Josefina, que le achacaba la esterilidad a él:
… en 1806 había tenido un hijo (el futuro conde de León, por Napo-león) con una de sus amantes, Denuelle de la Plaigne. Napoleón solo tuvo tres hijos: el citado, el que procreó en 1810 con María Walewska (Alejandro, conde Walewski) y el alumbrado en 1811 por María Luisa, su malogrado heredero, Napoleón II, el denominado Rey de Roma y El Aguilucho, educado por los Habsburgo como duque de Reichstadt y fallecido de tuberculosis en 1832.
En el caso de María Luisa se casaría con un vientre, pero fue ver a la lozana princesa y resurgir en él el joven artillero. La esperaba en un cruce de caminos en la frontera, impaciente.
Se montó en la carroza y parece que allí ya hubo avance sustancial de la infantería de línea, porque la joven llegó a Compiègne, lugar de la ceremonia francesa, con el vestido sospechosamente arrugado. Luego no había forma de que dejaran la habitación nupcial. Napoleón, es sabido, era muy fogoso en la cama.
Para él, en todo encuentro despuntaba el sol de Austerlitz. Tenía una inclinación (y valga la imagen) por el cunnilingus casi obsesiva (lo que arroja una dimensión notable a su famoso mensaje a Josefina, “llego mañana, no te laves”).
No lo digo yo, no me atrevería: lo explica, como lo de que llamaba a su miembro viril “el Barón de Kepen”, uno de sus más recientes biógrafos, Andrew Robert (desde luego todo eso no lo contaba Emil Ludwig).
El caso es que María Luisa le tomó afecto. “Se ha pasado toda la noche riendo”, dijo luego Napoleón, que recomendó al día siguiente a su ayuda de campo, Savary: “Querido, cásate con una alemana, son las mejores, dulces, inocentes y frescas como rosas”.
También destacó de su esposa que era en la intimidad complaciente, “voire ardente”. La relación duró cuatro años. Ella no siguió a su marido derrotado a Elba, primero, ni luego a Santa Helena.
En cuanto pudo volvió a Viena. No tardó en olvidarse de Napoleón en brazos del conde de Neipperg, general apuesto, aunque tuerto. Con él tuvo cuatro hijos, compartió el ducado de Parma y se casó tras morir su imperial marido en 1821.
Es de esperar que el nuevo Napoleón, que es banquero de inversiones licenciado por Harvard y no general, y su prometida austriaca tengan mejor suerte en su matrimonio que sus antecesores.
En realidad, hay que precisar que él, Jean-Christophe, al que hay que dirigirse como Su Alteza Imperial (si te invita a la boda) y está considerado sucesor legítimo de Napoleón I y Napoleón III y emperador de jure por los bonapartistas dinásticos con el nombre de Napoleón VII, no es descendiente directo de Napoleón.
Ni tampoco del emperador Napoleón III (sobrino de Napoleón), cuyo único hijo (con Eugenia de Montijo), Luis Napoleón, fue exóticamente alanceado a los 23 años en Ulundi por los zulúes en un caso exacerbado de qué diablos hago yo aquí, sin dejar descendencia.
El joven casadero desciende de la línea de Jérôme Bonaparte, rey de Westfalia, el hermano pequeño de Napoleón.
El enrevesamiento dinástico de la familia, que ha entroncado con numerosas casas reinantes y noblezas europeas, —Jean-Christophe es hijo de la princesa Beatriz de Borbón-Sicilia— no ha impedido que los líos propios de los Bonaparte originales tiñan las nuevas ramas:
…el abuelo de Jean-Christophe lo designó sucesor (cosa que se discute en el seno del bonapartismo) saltándose a su padre, Charles, por su divorcio y sus posiciones políticas de republicano de izquierdas y simpatizante de los separatistas corsos…
*NEGOCIOS.*
LA MAQUIAVÉLICAS ESTRATEGIA DEL STARBUCKS CHINO.
¿Cuánto se puede perder para empezar a ganar? Es la pregunta del millón sobre una de las marcas de moda en China. Luckin Coffee no existía hace apenas un año y medio; ahora aspira a superar a la multinacional estadounidense Starbucks como la principal suministradora de cafés en este país.
Cuenta ya con 2.370 establecimientos en 28 ciudades de China y sigue abriendo a una velocidad prodigiosa: calcula que para final de año rondará las 5.000 tiendas. Su modelo de negocio, basado en fuertes descuentos para fidelizar a su público, le está haciendo perder dinero a espuertas.
Pero sus inversores creen que las enormes perspectivas de crecimiento del mercado del café en un país que tradicionalmente ha bebido té merecen apostar por ella.
Hace dos semanas debutaba en la Bolsa de Nueva York, y su capitalización se sitúa en 4.302 millones de dólares. Aunque su estrategia despierta también interrogantes sobre su viabilidad.
“Nuestra misión es formar parte de la vida diaria de cada persona, empezando con un café”, asegura la compañía. Aunque pretenda superar a Starbucks, el modelo de negocio es completamente diferente del de su rival, que cuenta con presencia en 141 ciudades.
Donde la firma de Seattle ha invertido en establecimientos más amplios, en los que los consumidores puedan sentarse y pasar un largo rato, la start-up china ha apostado por todo lo contrario. Sus tiendas son de pequeño tamaño; en ellas trabaja solo un camarero o dos, y muchos repartidores. En pocas hay sitio para sentarse; en ninguna el usuario paga directamente.
Para comprar un café, el cliente debe descargarse primero la aplicación de móvil de la cadena. A través de la app, encarga el tipo de café que quiere y paga.
Ya solo le queda recogerlo en alguna de las tiendas de la cadena o, por un módico suplemento, que se lo lleven a donde se encuentre. Es un modelo similar al de otras cadenas de bebidas que han explotado en popularidad en China en los últimos años, especializadas en té con leche y bolas de tapioca o el ubicuo té con espuma de queso crema.
“Hemos sido pioneros en un nuevo modelo de venta al detalle impulsado por la tecnología, para vender café y otros productos con alta calidad, gran accesibilidad de precio y gran conveniencia para nuestros clientes”, cuenta la empresa en el folleto de su salida a Bolsa. Con esta propuesta, ha conseguido 16,8 millones de transacciones en las que ha vendido 90 millones de productos. Un 54% de sus ventas han procedido de clientes que repetían.
Aunque el volumen de ventas tiene truco. La idea de la compañía es fidelizar al cliente mediante constantes ofertas y descuentos. La primera taza de café es gratis. Después llegan incentivos como “compre dos y le regalamos una”, o “compre cinco y le regalamos otras cinco”.
Hasta el punto de que, como bromea Zhao Jun, abogado de 31 años y uno de sus consumidores habituales, “es casi imposible pagar el precio completo”. En teoría, el precio medio de una taza son 25 yuanes (unos 3,5 euros), 10 menos que su rival estadounidense. Pero los números divulgados a los inversores indican que el ingreso por taza en el primer trimestre de este año fue de solo 9,2 yuanes.
Esta apuesta por los descuentos para captar clientes es arriesgada y cara para la empresa. Siempre según los datos de la propia compañía, el año pasado obtuvo unos ingresos netos de 840,69 millones de yuanes (125,26 millones de dólares), mientras que sus pérdidas netas antes de impuestos fueron casi el doble, 1.619 millones de yuanes o 241.26 millones de dólares.
En el primer trimestre de este año, la tendencia continuaba: 71,3 millones de dólares de ingresos, por pérdidas de 83,2 millones.
Pese a ello, ha conseguido convencer de su viabilidad a fondos de inversión como el estadounidense BlackRock, o el singapurense GIC. En su salida a Bolsa el pasado día 16 el precio de salida de sus 33 millones de acciones a la venta fue de 17 dólares; llegaron a cotizar a 25 dólares.
Aunque tras la primera euforia, vino el baño de realidad. Una semana después, los títulos de la empresa se encontraban por debajo del precio original y se vendían a 15 dólares. En las últimas sesiones, el valor ha recuperado terreno y cotiza a 18,5 dólares.
En defensa de su estrategia, la compañía alega que el uso de la app le suministra una enorme cantidad de datos que le permiten establecer con precisión dónde es mejor abrir nuevos establecimientos, qué ofertas precisas presentar a qué cliente y qué productos son más o menos populares.
No solo ofrece café, también algunos snacks, bollos y ensaladas. Precisamente, esta semana, los medios chinos informaban de que Luckin ha comprado por 25 millones de dólares una cadena de panaderías. La idea es que, una vez haya consolidado la fidelización de su clientela, podrá empezar a cobrar el precio completo.
Luckin también explica que su equipo fundador, encabezado por Charles Lu Zhengyao y Jenny Qian Zhiya, cuenta ya con experiencia en crear de la nada una start-up y llevarla al éxito. Ambos fundaron en 2015 UCarInc, una empresa de vehículos compartidos que se ha expandido a muchas otras áreas del sector del motor.
As en la manga
Pero, sobre todo, su as en la manga es el enorme potencial del mercado. El consumo de café en China, casi inexistente hace unos años, está aumentando exponencialmente. En 2017, la media era de solo 5 tazas al año por persona, mientras que en Corea del Sur o Japón se consumían 200, según cifras citadas por la revista Caixin. Si el mercado chino ese año se valoraba en 28.400 millones de dólares, para 2023 la cifra se habrá multiplicado por cinco y llegará a los 154.800 millones, según la consultora Frost & Sullivan. Con esas cifras en mente, Starbucks no está dispuesta a renunciar a su liderazgo y está empezando a reaccionar ante su rival. La multinacional acaba de anunciar que sus productos también podrán comprarse por móvil y recogerse en la tienda, un paso que no había dado hasta ahora.
La coyuntura geopolítica, de continuar, podría dar a Luckin un espaldarazo no por inesperado menos bienvenido. El sentimiento nacionalista que ha despertado la guerra comercial con EE UU puede perjudicar a los productos de consumo de las compañías estadounidenses en China, predice la economista jefe para Asia Pacífico de Natixis, Alicia García-Herrero: “Luckin se va a comer a Starbucks… Ahora ya tienen el capital tras su salida a Bolsa, y los clientes chinos van a ir a consumir a esta cadena, no a la otra. Lo mismo va a pasar con Apple y otras compañías”.
LITERATURA.
ISABEL ALLENDE, LA ESCRITORA MÁS LEÍDA DEL MUNDO EN ESPAÑOL, SE CASA A LOS 76.
Hace dos años, cuando vino a Madrid a presentar su penúltimo libro, Más allá del invierno, andaba ilusionada como una quinceañera de 75 años y quería pregonarlo a los cuatro vientos.
Se había enamorado de Roger, “un gringo medio polaco”, que estaba “empacando su vida” en Nueva York para irse a vivir con ella a California tras un noviazgo de meses a base de correos electrónicos y visitas relámpago. “No hay amor sin riesgo”, piaba entonces la escritora en español más vendida en el mundo.
Hoy hemos quedado de buena mañana en el hotelazo donde duerme cuando viene a España con novela nueva -una al bienio- y trae, en efecto, a su criatura literaria bajo el ala.
Su nuera, Laurie, esposa de su hijo, que le acompaña en los viajes, asiste entre somnolienta y divertida a la descacharrante cháchara de su suegra enamorada. La primera pregunta es obvia.
¿Cómo le fue con Roger?
Me caso en mes y medio. Con el mismo señor, eh, no con otro. Ha resultado fantástico, el tipo. Vendió su casa, regaló todo lo que tenía y llevamos un año viviendo en mi casa, que es así de chica. Yo creo que está enamorado de mi perra, Dulce, que es todo menos dulce, y que no se va por ella.
¿Por qué escribe, entonces, pudiendo llevar una vida de amor y lujo?
Porque me encanta, porque es mi vida, mi aire, mi oxígeno. La gente quiere jubilarse para disfrutar del tiempo libre, pero mi tiempo libre es escribir. Mi fiesta es ponerme a investigar y a contar una historia. Trabajo es comprar zapatos.
Si la cabra tira al monte. ¿A qué monte tira en sus libros?
Escribo sobre lo que me interesa y me importa: el amor, la muerte, la violencia, la lealtad, la justicia natural, no la de la ley, que es siempre injusta con el pobre y el vulnerable. Siempre escribo sobre mujeres fuertes y extraordinarias.
¿No lo somos todas?
Los temas recurrentes de Isabel Allende (Lima, 76 años) están en su nueva novela, ‘Largo pétalo de mar’ (Plaza y Janés), cuyo título se inspira en un verso de Pablo Neruda. El poeta fletó el ‘Winnipeg’, el barco en el que los protagonistas se exilian a Chile huyendo de la Guerra Civil española. «Conocía esta historia desde hace 40 años, pero ahora es cuando me ha pedido el cuerpo escribirla», dice quien escribe como respira. «Es mi oxígeno».
Una mujer privilegiada que vive en un barrio privilegiado no me interesa porque no se ha sobrepuesto a nada verdaderamente importante en la vida. No niego que pueda tener conflictos emocionales, problemas diversos, pero me interesan menos que los problemas de una mujer que está esperando asilo en la frontera.
Su hija murió a los 29 años. ¿No fue eso una frontera vital?
La vida es un fluir, pero sí. Solo he notado esa frontera el año en que cumplí 50 y murió mi hija. Ahí terminó la primera parte de mi vida y empezó otra.
Cuando salí de Chile al exilio, pensé que se cortaba mi vida, pero no, porque yo era la misma. Después de Paula soy otra persona.
El día que me avisaron de que entraba en el hospital estaba en Barcelona presentando El plan infinito y me fotografiaron: pelo largo, falda larga, brazos llenos de pulseras. A los dos años, después de su año de agonía y de su muerte, era una señora mayor Desde entonces han pasado cosas: se mueren los padres, te divorcias, se mueren los perros, pero una sigue siendo una.
Le he escuchado decir que sus nietos se mueren de vergüenza cuando dice que está enamorada.
No lo conciben. Son como marcianos. Yo sí que no les entiendo.
¿Por jóvenes? ¿Por digitales?
Hablan rápido, no sé qué dicen. Y luego los encuentro supermimados [su nuera ni se inmuta]. Son supersensibles, por cualquier cosa se ofenden. Hay que tratarles con pinzas. Yo me eduqué en la escuela del rigor: uno salía adelante como fuera. El esfuerzo y el trabajo eran la vida. Pero estos: ‘ay, hoy amanecí cansado y no voy a la oficina’. ¿Qué? ¿Cómo?
Son la generación más deprimida y ansiosa de la historia.
Quizá porque les criaron sin darles la oportunidad de esforzarse por nada. El otro día una periodista me dijo que se sentía mala madre porque se pasaba el día trabajando. Le dije que no hay nada mejor que la negligencia con los niños, porque eso les obliga a salir adelante.
Si les sobreproteges y les das todo hecho, ¿qué enseñanza sacan de la vida? Nadie les va a cuidar así ahí fuera. Con razón están deprimidos y ofendidos.
¿Con la edad se siente más o menos respetada por el público?
Me ha costado el triple que a cualquier hombre obtener la mitad de respeto por mi trabajo. Pero, con el tiempo y el reconocimiento, me respetan más. A esta edad ya no tienes que demostrar nada, solo que no estás demente, porque siempre se sospecha que te está fallando la cabeza. Mi hijo tiene serias dudas.
Volvamos al amor. ¿Se casa por la Iglesia?
¿Cómo se te ocurre? Nada por la Iglesia. Es mi tercera boda. Primero con el padre de mis hijos. Luego con Willy. Estuvimos juntos 28 años y fueron 8 de más, lo mismo que con mi primer marido. El amor me dura 20 años. Luego, ¿para qué seguir juntos?
Veinte años es una eternidad.
Pero esto es porque tengo imaginación y me puedo inventar al tipo. Mi mamá decía que tengo el síndrome del árbol de Navidad. Le voy colgando chirimbolos al pino hasta que se le van cayendo y se seca. Eso mismo es el matrimonio.
Le cuelgas de todo, pero acaba secándose. Yo sé que a Roger ahora le estoy decorando mucho. La buena cosa es que con él no voy a alcanzar los 20 años, o nos dejaremos o nos moriremos antes, y será mi última relación.
¿Aún se cortejan?
Una de las cosas que más me gusta de Roger es que me mueve la silla, me abre la puerta del auto, me trata como a una princesa. Esos modales ya se han perdido.
Aquí esos gestos podrían considerarse machistas.
Y en Estados Unidos también. Pero Roger tiene buenos modales, qué quieres que te diga. Además, él no tiene nada de machista. Imagínate que lo quisiera ser conmigo: el pobre diablo no podría. Me tiene terror porque soy como dinamita. El pobre vive asustado. Si no fuera por la perra, ya se hubiera ido.
¿Nos vemos en dos años con libro nuevo?
Hecho. Ahora, igual vengo embarazada.
*TOROS.*
TARDE HISTÓRICA EN LA FERIA DE SAN ISIDRO, EN MADRID.
Inenarrable; absolutamente inenarrable. La lidia del primer toro de la tarde fue uno de los acontecimientos más emotivos y emocionantes que puedan verse en una plaza de toros.
Sus autores, Antonio Ferrera, un torero inspiradísimo, transfigurado y reconvertido en el artista total, y un toro de Zalduendo, precioso de lámina y astifino, nobilísimo y encastado.
Fueron unos minutos que supieron a eternidad; una plaza arrobada e íntimamente conmovida ante una tauromaquia nueva, clásica, innovadora toda ella de un hombre desbordante de gracia y torería.
¿Qué pasó? El arte hay que verlo para sentirlo. Benditos aquellos que tuvieron la fortuna de presenciar la gesta, porque ni la narración ni el vídeo serán capaces de transmitir la grandeza palpitante del misterio del toreo.
El primer indicio lo transmitió Ferrera al dejar en suerte al toro ante el caballo con una larga airosa y personalísima; después, lo sacó del picador, capote a la espalda, con el llamado quite de oro, original del mexicano Pepe Ortiz, esperó que Montoliú se luciera con las banderillas, tomó la espada y la muleta y se dirigió al centro del anillo.
Una vez allí, hincó la rodilla derecha en la arena, brindó al cielo y se santiguó. Algo extraño estaba pasando…
Citó de lejos con la mano zurda y comenzó una sinfonía torera que perdurará en el recuerdo. Los primeros cuatro o cinco naturales brotaron de una exquisita textura, templadísimos, hermosos, crujientes… Y el torero soltó el estoque simulado.
Dos naturales más, el toro se despista con la montera yacente en el suelo, la muleta pasa a la mano diestra y surgen trazos desmayados, que cierra con un pase de pecho brillante.
Otro cite largo por naturales, uno, dos, tres, enormes, y un cambio de manos preciosista.
Se aleja Ferrera del toro -reconocido ya por su encastada nobleza, ritmo, prontitud, fijeza y transmisión-, dibuja cuatro derechazos pletóricos de naturalidad y se vuelve a separar del terreno de su oponente.
Vuelven las pinceladas de toreo henchido de embrujo y empaque y se hace otra vez presente el grandioso toreo al natural, emotivo e inquietante por misterioso y hondo. Aún quedaban trincherillas, un pase del desprecio y un paseo del torero con la muleta sobre los hombros.
Toma Ferrera la espada de verdad, busca la mejor posición del toro y cuando lo considera en la postura idónea sorprende de nuevo. Se retira unos ocho metros, monta el estoque, cita a recibir, obedece el animal y deja una estocada hasta la empuñadura.
La plaza explota de emoción, se inunda de pañuelos y solo la incomprensible intransigencia del presidente deja el premio en una sola oreja, por lo que se gana una de las más sonoras broncas del año.
Se esperaba con ansiedad la salida del cuarto, otro toro bonachón, de menos recorrido y codicia que el primero, con el que el artista extremeño corroboró una actuación que puede y deber ser calificada como histórica para su trayectoria personal y para esta plaza. Fue una labor trabajada, de menos a más, cocida a fuego lento.
En el inicio de muleta no se aventura faena meritoria por la escasa fortaleza del animal, pero una tanda -la tercera- de enjundiosos naturales hizo renacer la esperanza y, a partir de entonces, un manojo de pinceladas de toreo grande por ambas manos, enormes pases de pecho, una trincherilla espectacular, un circular conmovedor y un espadazo final, algo desprendido, pero cobrado con el alma, pusieron en las manos del torero la dos orejas que lo encumbraron a la gloria.
Antonio Ferrera fue recibido con una ovación al romperse el paseíllo para animarlo, quizá, por el misterioso suceso de su caída desde un puente al río, el pasado 14 de mayo. Y lo despidieron con los merecidos honores de un artista total. Cosas de la vida…
Curro Díaz dejó retazos de su innata elegancia en detalles torerísimos ante sus dos toros, tan nobles como sosos; y Luis David se esforzó por no ser el convidado de piedra la tarde de los artistas.
Dispuesto y valeroso en todo momento, estuvo a la altura de sus oponentes; sufrió una aparatosa voltereta en el sexto; desmadejado, ingresó en la enfermería y cuando Ferrera se disponía a matar el toro, recibió indicaciones de la cuadrilla del mexicano Luis David Adame, que estaba dispuesto a salir y cumplir con su contrato.
Y así fue. Se deshizo de la chaquetilla, tomó aire el de Aguascalientes, hizo gala de sus 21 años y volvió a la cara del toro para continuar la lidia. Mató mal, emborronó una más que aseada faena y todo quedó reducido al silencio. Quede constancia, no obstante, de su vergüenza torera.





