LA CIUDAD Y EL CIUDADANO* Por G.A.R

6 febrero 2019
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*LA CIUDAD.*

El relevo generacional acelera su marcha. La adquisición de Los Saraperos, el emblemático Club de Beis Bol profesional de la capital de Coahuila, después de años de muy malos resultados deportivos y económicos, por un grupo de jóvenes empresarios, que en la mayoría de los casos ya dirigen prósperos y exitosos conglomerados de negocios familiares, da vista a una nueva etapa en los liderazgos de la ciudad.

La responsabilidad social de ofrecer sano divertimento, a través de la participación del equipo representativo, con mayor convocatoria, que tiene desde hace prácticamente medio siglo una de las marcas más arraigadas de Saltillo, es congruente con lo que ya sucede en muchos de los ámbitos socioeconómicos y políticos locales.

El gran despegue de la ciudad – el definitivo – , es el que en las próximas tres décadas habrán de impulsar, en todos los órdenes, quienes ayer adquirieron la franquicia de la Liga Mexicana, que junto con las generaciones de sus contemporáneos, habrán de convertir el sureste de Coahuila, en el nuevo gran polo de desarrollo de México. Suerte !!!

*EL PAÍS.*

El terror del acoso sexual infantil.
A los 10 años, María habló por primera vez con su madre del “juego de los novios” que conoció años atrás en el kínder Tlatelli, de Tepoztlán, donde tuvo que besarse con varios niños. Primero de “piquito”, luego ya con la boca abierta. “Ya sabes, mamá, las escuelas están para aprender y ahí nos enseñaban qué es lo que hacen los novios”.

Así comenzó un torrente de recuerdos que acabó con una denuncia en la fiscalía de Morelos. Allí contó que la directora la había encerrado en un baño con otro pequeño, donde le hizo tocarle los genitales, “como si fuera un vaso, hacia arriba y hacia abajo”, mientras les sacaba fotos.

Ese día de 2016, cambió la vida Gabriela, madre de María, quien desde entonces lucha para tratar de cerrar el kínder Tlatelli, que aún sigue funcionando.
De acuerdo con documentos a los que tuvo acceso mexico.com, ocho familias han denunciado a la directora del kínder privado y a una de sus maestras, entre noviembre y diciembre de 2018, por corrupción de menores, abuso sexual, omisión de cuidados y amenazas ante la Fiscalía General del Estado de Morelos.

La Asociación Civil Casa Mandarina, fundada en el año 2000 y con varios reconocimientos por su trabajo en materia de derechos de la infancia y mujeres, ayuda a las familias en los procesos legales y cuenta con un expediente que nos permitió consultar.

Esta asociación tiene conocimiento de 29 casos —aunque no todos han sido denunciados penalmente— en los que existe un patrón claro: el juego de los novios, nalgadas y ahorcamientos a los niños con el pulgar en la laringe. Todo acompañado de amenazas en caso de contar los abusos a sus padres.

mexico.com habló con ocho madres y dos profesoras que pasaron por Tlatelli, varias maestras de otros kinders y escuelas del pueblo, dos psicólogas especializadas en abuso infantil y revisó las denuncias por “abusos físicos, psicológicos, sexuales y corrupción de menores” contra las dos mujeres realizadas en 2015, 2017, 2018 y 2019 ante el Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM).

Los nombres de las madres y los niños de este reportaje son seudónimos. El motivo no es que tengan miedo a ser identificadas. Pueblo chico, infierno grande. Todo se sabe en Tepoztlán, una localidad de 40 mil habitantes, y de hecho algunas de las familias aseguran haber recibido amenazas y represalias de otros vecinos por este caso. De lo que tienen miedo las madres es que, en un futuro, alguien pregunte a Google por el nombre de sus pequeños y salgan noticias relacionadas con el abuso físico o sexual.

La tarde cae roja en Tepoztlán. Es noviembre y a una casa grande, con jardín compartido, van entrando poco a poco madres. Se oye una risa, algún saludo alegre, pero entre esta veintena de mujeres la preocupación es norma. ¿Qué cara tendrías tú si en lugar de reunirte para pasar un buen rato con las amigas, lo hicieras porque todas sospechan que sus hijos sufrieron abusos sexuales y físicos en el mismo kínder?

Estas mujeres son argentinas, colombianas, venezolanas, francesas, mexicanas, algunas nacidas en Tepoztlán. Su vínculo es que sus hijos e hijas fueron alumnos del kínder Tlatelli, en el barrio de Santo Domingo, y todos les han contado historias muy similares. Cuentos de terror sobre un “círculo de los novios”, castigos físicos, fotos de besos entre niños… conductas que, advierten psicólogos especializados, constituyen abusos sexuales y físicos por parte de las adultas que eran sus maestras.

En el jardín, Gabriela, la madre que quiere cerrar Tlatelli para que ningún niño vuelva a sufrir lo mismo que su hija María, se sienta en una silla de metal oscuro. La chica, hoy una preadolescente de 13 años de aspecto tímido, se acerca y le besa la mejilla. Gabriela sonríe. “¿No es un amor?”, comenta. Y pide a la mujer que hoy ha prestado su casa para la reunión que aleje a María. No quiere que escuche.

Como se dice en el pueblo, la de Gabriela es una familia ‘tepoztiza’. Se mudaron después de que el padre de María fuera víctima de un secuestro exprés en CDMX. Recién llegados, a la hora de escoger un kínder para su primera hija, acabaron en Tlatelli por una recomendación. María fue alumna de los dos años hasta casi los seis.

“Era una escuela muy sencilla. Un solo salón, dos maestras (una de ellas la misma directora) y una asistente. Recuerdo que la primera vez que entré, todo me pareció muy callado, demasiado para los niños de esa edad”, nos cuenta Gabriela.

María comenzó a cambiar. A los pocos meses de entrar en el kínder llegaron las pesadillas. “Gritaba que parecía que la despellejaban, cada noche le pasaba tres o cuatro veces. Volvió a hacerse pipí en la cama. Cuando fui a hablar con la directora sobre qué podía estar provocando esto, me dijo que eran celos de mi segunda hija”. En ese momento pensó que la explicación tenía sentido.

El siguiente gran cambio fueron los berrinches. Pasó de ser una niña tranquila a tener unos enfados de terror. Una escena de ejemplo: María, de cuatro años, no quiere acabarse la comida y Gabriela la obliga. Entonces la niña, en lugar de agachar la cabeza o hace un puchero, agarra el tenedor y amenaza a su madre. “Ojalá estuvieras muerta para reírme en tu tumba”.

La niña, cuenta su madre, no quería ir a Tlatelli. Pero no como a los alumnos que les da pereza ir a la escuela y se inventan una tos. María llegó a bajarse del carro en marcha, subirse a un árbol y tirarle los zapatos a su madre. Pero toda esta resistencia desaparecía en cuanto veía las puertas del kínder. Entraba tensa, recta, rígida, sin hablar. Solo cuando abandonó el kínder para ir a la primaria dejó de mojar la cama. “No sé», lamenta Gabriela, «cómo no vi las señales”.

Demostrar casos de abuso sexual y físico a niños implica una gran dificultad. Lo habitual es que los hechos ocurran en la penumbra y lo oculto, entre un menor que no comprende qué está ocurriendo y un adulto que no quiere que se sepa. Además, no suelen dejar una huella física evidente. Encontrar esas señales escondidas es una pericia que tiene la doctora Denise Meade, especialista en violencia familiar y en abuso sexual infantil, además de psicóloga forense.

“Hay una serie de indicadores inespecíficos, como son las pesadillas, enuresis (orinarse en la cama), encopresis (defecar en la cama durante la noche), que tengan miedo, que cambien de conducta rápidamente, que de repente pasen de tranquilos a berrinchudos”, enumera la doctora, prácticamente describiendo, punto por punto, la transmutación de María.

*En el reportaje se omiten los nombres de la directora y la maestra acusadas, en respeto a la presunción de inocencia.
**Este es un artículo publicado en México.com. Y El  Financiero.

*EL MUNDO.*

87 DÍAS PARA QUE MADURO DEJE EL PODER EN VENEZUELA.

El jefe del Parlamento de Venezuela, Juan Guaidó, -que el pasado 23 de enero anunció que asumía el cargo de presidente interino del país-, ordenó hoy a las Fuerzas Armadas que permitan el ingreso al país de la ayuda humanitaria que ha comenzado a reunirse en los centros de acopio.

«De nuevo a las Fuerzas Armadas una orden directa en este momento: permitan que ingrese la necesaria ayuda humanitaria para atender a sus familias, a su hermana, a su mamá, a su esposa, que seguramente necesita insumos y que algunos, lamentablemente, seguro también tendrá algunas afecciones», dijo Guaidó este miércoles en una reunión con productores agropecuarios.

Un llamamiento que también hizo el secretario de Estado de Estados Unidos. Mike Pompeo exigió a los militares que dejen entrar la ayuda humanitaria.

*CINE.*

TRES CIUDADANOS ESPAÑOLES, EN ENCUESTA DIRECTA, CRITICAN (HACEN PEDAZOS) A ROMA.

*Guzman Davyt*

Vi la película y sinceramente no me gustó. Muy buenas actuaciones eso sí, pero como film es aburrido, más bien sirve como material sociológico o a modo de ilustrar costumbres o estilo de vida.

*Sergio García.*

Pocas películas hay más sobrevaloradas y aburridas que esta. Agonizando intentando atisbar la existencia de alguna trama hasta descubrir que no había ninguna. Más que una película es un documental costumbrista que no aporta nada. Una pérdida de tiempo absoluta. Nada recomendable.

*Alejandro Munera*

Roma es del tipo de películas que usan los que se la dan de intelectuales y superiores para decir que la pobre chusma agobiada y doliente no entiende nada de cine, cuando todos, intelectuales y chusma, buscan una historia bien hecha y entretenida, que en Roma brilla por su ausencia. Atentamente: Un chusmoso que con orgullo parece no entender nada de cine.

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