CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Activistas de Greenpeace acudieron al puerto de Coatzacoalcos a tomar muestras de agua y suelo en el de la zona aledaña al complejo petroquímico Pajaritos, donde el pasado 20 de abril se registró una explosión que según cifras oficiales ha dejado un saldo de 32 muertos hasta ahora.
Los activistas buscan la presencia de sustancias químicas peligrosas en el ambiente.
“Las muestras fueron tomadas en cuatro puntos, dos de ellos ubicados río abajo de la planta Pajaritos y dos de ellos, río arriba. Cada muestra se tomó siguiendo estrictos protocolos de bioseguridad y de acuerdo a estándares científicos”, explicó Miguel Rivas, coordinador del muestreo.





