No diremos nombres pero los daremos a entender: Resulta que en el bando azul un ex Alcalde mide de manera muy consciente sus posibilidades de triunfo, al ver la dificultad de dicha batalla y poniendo atención a sus asesores vende la idea de que quiere reelegirse, lo anterior basado en un principio de política que dice “ saca más a quien le piden que quienes ofrecen” en la refriega y sabiendo que existen otros tratadores finge ceder para que por lógica le concedan lo que en realidad buscaba (La Diputación) pero ahora con la posibilidad de prerrogativas.
Entre lo que solicita se encuentra llevar mano en la planilla de la candidatura al municipio que supuestamente cedió y para ello pugna por construirla a base de incondicionales quitándole al ahora candidato la posibilidad de sumar o aglutinar figuras que soporten el proyecto y sumen diversos sectores que favorecerían al triunfo.
El hecho de que el ex Alcalde hubiera cedido la candidatura no es un logro de negociación ni mucho menos un logro, la estrategia puede asemejarse a la vieja historia del caballo de Troya donde la candidatura es la enorme estructura de madera y la conformación de la planilla serian los soldados enemigos que se ingresan al interior del reino oponente.
Si la diputación se gana como es casi seguro sucederá y la Alcaldía se pierde se obtiene un doble triunfo o incluso uno triple, el Primero una comida posición desde la cámara de diputados desde donde se puede negociar con contrarios y afines, en segundo la muerte política de un compañero de partido que entorpece el arribo definitivo al feudo Azul en el sureste de Coahuila y que también podría entorpecer la próxima designación para contender por la Gubernatura y el tercer triunfo acomodar a los propios en posiciones idóneas dentro del cabildo.
Recordemos que en el PRI existen figuras sacrificarles y nadie puede negar que quien compita por el lado tricolor podría estar destinada a perder para con ello genérale al ex Alcalde y candidato a Diputado una cuenta por pagar, Zermeño podrá ir tras la reelección en Torreón pero con ello culminara su carrera política y no buscara ser electo como Gobernador, Guillermo Anaya conjugara otra derrota y con ello en igual forma quedara fuera de buscar por tercera ocasión la candidatura por Coahuila, con Luis Fernando Salazar nunca ha existido un distanciamiento por lo que en un futuro algo se puede acordar.
El ex Alcalde tiene ya a miembros de familia trabajando con el bando opuesto en muy buenas posiciones y ello genera suspicacias de juegue el juego de ganar ganar y si en ello se debe procurar la derrota de un adversario interno el sacrificio bien vale la pena.






