Armando Guadiana se presento a la marcha realizada el pasado domingo en el centro de Saltillo, muchos de los asistentes notaron su presencia e incluso antes de que partiera el contingente muchos de los presentes se aproximaron a saludarlo.
Desde el inicio algunos de los organizadores manifestaron opiniones contrarias a su presencia argumentando que la participación de Guadiana les restaría crédito a la organización y que daría un tinte político a la marcha.
Evidentemente la manifestación fue política y sin duda la causa de su inconformidad obedeció mas a un celo que a otra cosa, Guadiana se mantuvo firme en su postura argumentando su derecho ciudadano a participar y manifestarse por lo que salió frente al contingente, pasadas apenas dos cuadras las mismas personas que expusieron su queja aceleraron el paso solicitando ante la extrañeza de los participantes que Guadiana se retirara de las filas, ante la insistencia de no mas de 3 personas el Ingeniero prudentemente acepto.
Si bien algunos pudieran acusar la intención de protagonismo por parte de Guadiana, también resulto muy mal visto que los organizadores de una protesta contra la represión, el autoritarismo y supuestamente defensores de la libre expresión cortaran por la fuerza y la imposición el derecho ciudadano de un personaje publico.
Contradictoria actitud, contraria a los orígenes de las protestas y actuando en contradicción con lo que argumentan en sus quejas.





