Gracias al valiente trabajo que una reportera de Vanguardia realizó, pudimos enterarnos de supuestas irregularidades en el otorgamiento de la pensión que detenta Humberto Moreira, ya que según la investigación, aunque el ex gobernador solo estuvo realmente 3 años frente a grupo, para los registros de la SEP permaneció 9 años como maestro activo y otros 11 con permiso sin goce de sueldo, tiempos insuficientes para gozar de una pensión de casi cuarenta mil pesos.
La inconformidad de Moreira con la información publicada fue llevada a los tribunales, y por más sínico que sea, tiene el legítimo derecho de exigir la reparación del supuesto daño por esta vía, hasta ahí todo está bien, sin embargo, casualmente el medio y la joven reportera han sido también acosados por civiles desconocidos y sospechosamente por elementos de Fuerza Coahuila; la investigadora fue incluso seguida hasta su domicilio donde fue amedrentada.
Ciertamente sería impropio acusar apresuradamente a Humberto Moreira del acoso a Vanguardia, pero ese tufo que expiden las casualidades en Coahuila hacen que la piel se erice al pensar que si esto le ocurre a un influyente medio, ¿qué no nos pasaría a nosotros los ciudadanos de píe por alzar la voz?
Gobernador es su obligación proteger la integridad de todos los ciudadanos, para eso lo elegimos, olvídese de su tontas políticas recaudatorias y emplace a su flamante Fuerza Coahuila a generar, con apego al respeto de los derechos humanos, las condiciones que nos garanticen seguridad. Aunque a usted le parezcan admirables, no vivimos en Venezuela ni Cuba, somos un pueblo que aspira al desarrollo democrático, deje de oponer resistencia y permítanos concebir dicha aspiración.
Roxana eres todo un ejemplo de valentía, ojalá tu padecer sea inspiración para que nuestra generación decida participar activamente en la democratización de México y particularmente de Coahuila.
Una pregunta.
Reitero, ¿en dónde rayos vivimos?





