1. Blanquea los espárragos; retira a un tazón con agua y hielo.
2. Salpimienta las tiras de milanesa y envuelve los espárragos, sujeta con ayuda de palillos, salpimienta y barniza con el huevo; espolvorea un poco de amaranto sobre ellos y fríelos en aceite. Retira a papel absorbente y sirve; acompaña con un poco de limón.
Información de: Cocina Fácil





