Como la gran mayoría de los pocos programas implementados por el Gobierno del Estado el del Bacheador y don chapopote solo fue un circo en medios con fines de relumbrón, cientos de miles o incluso millones gastados en publicidad que nunca fue convertida en realidad; disculpando la expresión al final de cuentas la intención fue buscar a quien hacer pendejo, además claro enriquecer o desviar recursos para las campañas políticas que se encontraban en turno; Hoy no falta algún grupo de borregos o de gatos pagados del erario que inundan las redes sociales con sendas quejas por los baches y alguna gente inocente y de poca memoria cae en la manipulación, pero muy pocas recuerdan los más de 300 espectaculares rentados por todo el Estado para presumir a tan excelso personaje, El Bacheador y don chapopote inundaron anuncios de radio y televisión, costaron del dinero publico cientos de millones y al final nunca paso de ser llamarada de petate.





