Año con año la feria Saltillo va ha menos, el esplendor que la caracterizaba décadas atrás solo queda en el recuerdo de quienes en su tiempo asistieron, en algún momento nuestras fiestas llegaron a ser consideradas dentro de las más importantes de Pais solo por debajo de Aguascalientes, Texcoco y León Guanajuato.
Quienes mantienen fresca la memoria podrán recordar que a la feria acudían prácticamente todos los habitantes, sus callejones eran centros de reunión y la condición económica no era motivo para asistir o dejar de hacerlo, ademas de la exposición ganadera donde en verdad participaban creadores de toda la república para lucir sus ejemplares se contaba también con un pabellón industrial donde empresarios, emprendedores o inventores daban publicidad a sus productos ocupando para ello todo lo que fuera el centro de convenciones hoy oficinas de gobierno.
La gastronomía resultaba de gran calidad y se podían degustar comidas típicas de prácticamente todo México, alimentos de gran calidad y con sazones verdaderamente diferentes, en lo que era la parte central de los terrenos de la feria se encontraba la plaza del payan donde se podían degustar o adquirir dulces, conservas o productos alimenticios acostumbrados como postres o bien encontrar una gran variedad de especies o condimentos para la elaboración de distintos platillos.
Si bien siempre ha existido la venta de productos chinos o de oriente antes la mayoría de los productos ofertados eran artesanías reales, o productos de vestido y calzado traído de diversos Estados por los productores, zapatos, chaquetas, botas, ropa de manta, guayaberas, cintos bordados con pita, ropa de lana entre otros muchos artículos a buen precio y de excelente calidad.
Aunado a lo anterior los artistas que se presentaban en el teatro del pueblo eran de primer nivel, existían también espectáculos ecuestres, de rodeo y el tradicional palenque donde muchos pudimos presenciar a las mejores estrellas del momento tales como lo fueron Gloria Trevi, Alejandra Guzman, Ricardo Arjona, Juan Gabriel, Vicente Fernández, Pedro Fernandez, Ana Gabriel, Pandora, Timbiriche, Yuri y otros muchos; Las corridas de toros y las carreras de caballos engalanaban todo el espectáculo, Saltillo era visitado por gente de toda la república, los hoteles se encontraban totalmente llenos, se generaban importantes derramas de recursos y durante 10 días todo giraba en rededor de la feria.
Hoy por desgracia las cosas son distintas, la feria es un negocio solo para unos cuantos, el costo de las entradas es prohibitivo, al interior solo se encuentras productos extranjeros y de pésima calidad, los restaurantes son de tercera y venden los productos a precio gourmet y todo por los altos costos de la renta en los espacios, ya la ferie se asemeja más a un mercado, los jóvenes ya no asisten y quienes van ya no acuden engalanados para un día de fiesta.
Las ferias fueron eventos que servían de plataformas comerciales, las ganancias redundaban en generar comercio y derrama económica, el beneficio era para todos y no solo para los organizadores, aunado a lo anterior todo se enmarcaba en un ambiente de tradición que identificaba el carácter nacionalista.
La feria Saltillo no es lo que antes fue, hoy pareciera que todo trata en sacarle la mayor cantidad posible a los asistentes, una ansia de recuperar los desmesurados cobros impuestos por los organizadores y una desesperación por tener una alternativa de subsistir sin importar el beneficio que obtengan los asistentes.
Si usted no va a la feria en verdad que no se pierde de nada.





