Por medio de las redes sociales circulo un documento que de ser real pone de manifiesto la terrible situación económica al igual que el decadente servicio que se presta en el Hospital General de Saltillo, en la redacción un grupo de médicos dirigen el oficio al director general del Hospital para poner de su conocimiento la necesidad de diferir cualquier intervención quirúrgica e intentar canalizar a los pacientes a otra institución, los argumentos muy validos son la ausencia de material de curación, suturas, medicamentos, lamparas quirúrgicas, electrocauterias así como mesas de operación adecuadas, en el mismo documento se sentencia que quien sea operado corre riesgos inminentes.
Están en juego vidas humanas y pese a ello las autoridades parecieran no inmutarse ante tan riesgosa situación, es inconcebible que mientras cientos de millones de pesos son destinados mensualmente para intentar mejorar la imagen de la presente administración los centros hospitalarios sufran de tantas carencias: Lo delicado del caso amerita incluso la intervención de los derechos humanos aun que seguramente al operar solo como peones subrogados que solo actual bajo petición o a solicitud de las autoridades a quien deben el puesto.





