Si bien en los parámetros nacionales Coahuila ha dejado de estar considerado entre las entidades de mayor violencia ello no significa una mejora real, el Gobierno de Peña Nieto se ha plagado de muertes concentrando las mayores incidencias en Estados del sur, la actual condición es aprovechada en Coahuila para argumentar con verdades ha medias una mejora inexistente.
De forma maliciosa el Gobierno de Rubén Moreira utiliza las estadísticas ha conveniencia intentando engañar a la población pues el echo de que Estados como Guerrero, Michoacán punteen los lugares con más crímenes no significa que en Coahuila estén disminuyendo.
En fechas recientes ciudades como Torreón y Piedras Negras fueron testigos de asesinatos relacionados al crimen organizado y donde más de una veintena de personas han perdido la vida en lo que va del año.
Durante el mandato de Rubén Moreira el numero de muertos a causa de hechos relacionados con el crimen casi duplica ha los sucedidos en el Gobierno anterior y si bien las condiciones no se asemejan a lo que pasa en otras partes de Mexico ello no significa que en Coahuila se este mejor.
Recordemos que en Michoacán tan solo la semana pasada cerro con 31 muertes derivadas de la violencia o el crimen, casos como lo sucedido en Puerto Vallarta donde 16 personas fueron levantadas de un restaurante o los cientos de muertos existentes en Guerrero dejan de lado lo que ocurre en Coahuila pero los males de muchos no pueden ser consuelo de tontos.
Las cifras no mienten, si bien Coahuila ya no esta considerado entre los Estados más violentos ello deriva del desbordamiento de la violencia que sacude al país y no en la disminución de los casos en nuestro Estado.





