En el Congreso de Coahuila continúan cumpliendo su papel de meretrices, el saber prostituirse les ha dado buenos dividendos, dejar hacer y dejar pasar genera grandes beneficios en el corrupto Gobierno de Rubén Moreira.
Pese a los indicios del saqueo a las arcas mediante la utilización de empresas pantallas ellos permanecen impávidos y permisivos, incluso algunos ante su gran gusto por servir al pueblo tienen miras de contender por la alcaldía de Saltillo u otros municipios para saciar su sed de servicio.
Solo en Coahuila se solapa tanta corrupción y solo en el Congreso de nuestro estado se puede ver tanta confabulación y condolencia ante lo evidente, seguro con la renuncia de Maria Esther Monsivais piensan justificar su complacencia ante los inminentes delitos, dejar que el tiempo cure todo y de nueva cuenta salir a pedir el voto prometiendo prosperidad, mejores tiempos y un futuro prominente que siempre va acompañado de la rigurosa despensa.





