Coahuila continua dando de qué hablar, si bien hemos sido ejemplo de nepotismo, corrupción, deuda, funcionarios prófugos, desvíos de recursos, violencia, desaparecidos y otras muchas fatalidades, hoy también somos sinónimo de despilfarro en publicidad; Medios nacional al igual que la poca prensa libre que existe en Coahuila han dado cuenta de los escandalosos gastos que el Gobierno eroga para promocionar la imagen al igual que para favorecer a socios, amigos e incluso a medios fantasmas., en los últimos meses fue del conocimiento público los abultados pagos y las exorbitantes sumas que bajo el pretexto del rubro de comunicación se desvían del erario público.
Se estima que en el presente ejercicio la suma total que se despilfarre pueda superar los 600 millones de pesos; Cantidad que equivale a 8,787,346 salarios mínimos o 7 millones quinientas mil despensas o 1890 casas de interés social o el pago total de la electricidad consumida por 10 de los municipios más pequeños del Estado.
Para seguir favoreciendo a socios y amigos es que la actual administración está necesitada de recabar más impuestos, de incrementar los costos de los servicios y de ser menos flexible con la sociedad; Para muchos ciudadanos con exceso de inocencia esos millones despilfarrados mensualmente pudieran pasar desapercibidos y ello sucede porque nadie les explica que lo repartido así como como lo substraído sale de sus bolsillos.
Coahuila tiene tiempo en bancarrota pero pese a ello no se limita en sus excesos, al parecer tienen medida la resistencia del pueblo y mientras nadie repare las cosas continuaran a peor para la mayoría y a mejor para unos pocos favorecidos.





