Buñuelos mexicanos.

4 diciembre 2018
Visto: 824 veces

Ingredientes

2 tazas de harina para todo uso
1 cucharadita de polvo para hornear
1 cucharada de azúcar
1/2 cucharadita de sal
1 huevo
1 cucharada de mantequilla ya derretida y a temperatura ambiente
Aprox. 3/4 de taza de agua tibia
1 cucharadita de esencia de vainilla
Aprox. 2 tazas de aceite vegetal para freír los buñuelos
Azúcar para espolvorear

Para el jarabe de piloncillo:

3 1/2 tazas de agua
1 cono grande de piloncillo cerca de 12 oz.
1 varita de canela
6 guayabas
1/3 de cucharadita de anís
1/4 de la cáscara de una naranja

Instrucciones

Para el jarabe de piloncillo

1 Coloca la taza de agua y el piloncillo en una olla mediana; calienta a fuego medio-alto hasta que el piloncillo se disuelva y tome la consistencia como de caramelo líquido.

2 Añade con cuidado el resto del agua, la canela, la guayaba, el anís y la cáscara de naranja y lleva a ebullición; cocina durante 6 minutos aprox., revuelve y hierve durante 4 minutos más. Pon el jarabe resultante a un lado para utilizarlo como complemento para los buñuelos. Si lo deseas más espeso, déjalo que hierva a fuego lento hasta que logre la consistencia deseada.

3 El jarabe se conserva bien refrigerado hasta por 1 semana. Sírvelo caliente o a temperatura ambiente.

Buñuelos Mexicanos

1 En un tazón grande mezcla la harina, el polvo de hornear, 1 cucharada de azúcar y 1/2 cucharadita de sal.

2 Forma un hueco en el centro y agrega el huevo, la mantequilla derretida y la vainilla. Revuelve hasta que la mezcla dé la apariencia de pedacitos de avena. Agrega el agua poco a poco (una cucharada a la vez) y amasa (por lo general menos de 5 minutos) hasta obtener una mezcla suave y lisa. Cubre la masa con un paño o servilleta de cocina y deja reposar durante 30 minutos.

3 Mientras la masa está en reposo prepara tu área de trabajo con un rodillo, un plato grande con una toalla de papel o bolsas de papel abiertas, harina extra para estirar las bolitas de masa, y una sartén grande con el aceite vegetal listo para el momento de empezar a freír los buñuelos.

4 Divide la masa en 12 bolitas y cúbrelas con una servilleta de cocina.

5 Calienta 3/4 de pulgada de aceite en el sartén grande.

6 Coloca una de las bolitas de masa en tu superficie de trabajo previamente enharinada y estírala con el rodillo. Aplana cada bolita hasta formar un círculo lo más delgado posible pero sin que se rompa.

7 Para darle ese estirón extra al buñuelo colócalo sobre una cazuela (o un tazón) invertida y cubierta con una servilleta de manta; y estira el buñuelo por los bordes con mucha delicadeza. (El buñuelo debe quedar delgado, casi transparente).

8 Puedes formar los buñuelos, y ponerlos sobre una mesa cubierta con un mantel limpio. Que no se peguen unos con otros, mientras terminas de formarlos todos. De esta manera, se seca un poco la masa, y quedan bien doraditos.

9 Fríe los buñuelos en aceite muy caliente hasta que estén dorados y crujientes. (Este paso tardará sólo unos segundos). Coloca los buñuelos en un plato cubierto con toallas de papel para absorber el exceso de aceite. Sírvelos calientes o a temperatura ambiente y espolvoréalos con azúcar. Si no deseas rociar el azúcar de inmediato puedes conservar los buñuelos en forma perfecta y crujiente para otro día, y sólo tendrás que añadir el azúcar al momento de servir. Si prefieres servirlos calientes al día siguiente, colócalos en el horno a temperatura muy baja durante 5 minutos. Ahora, lo único que necesitarás es un poco de chocolate caliente para acompañarlos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *