Ingredientes
90 g azúcar.
90 g azúcar moreno.
200 g mantequilla.
3 huevo.
275 g harina.
16 g levadura.
80 g cacao en polvo.
60 g leche.
1 cda pasta de vainilla.
200 g azúcar glas para el glaseado.
2 limón el zumo para el glaseado.
1 cdta pasta de menta.
1 cdta mermelada de fresa.
ELABORACIÓN:
Paso 1
1. Precalentar el horno a 180o. Disponer la mantequilla en un cuenco y añadir los dos tipos de azúcar. Batir con varillas hasta obtener una mezcla homogénea y blanquecina. Añadir los huevos, de uno en uno y batiendo; no agregar el siguiente hasta que el anterior esté completamente incorporado. Tamizar en un cuenco 260 g de harina con la levadura y el cacao, y añadirlos a la mezcla anterior. Agregar también la leche y la pasta de vainilla, y remover bien.
Paso 2
2. Espolvorear con el resto de la harina un molde cuadrado de 20 o 22 cm de lado, volcarlo para eliminar la sobrante y verter en él la masa. Hornear el bizcocho 40 o 45 minutos y pinchar el centro con una brocheta. Si sale limpia, retirarlo; si no, proseguir la cocción unos minutos más. Dejarlo templar antes de desmoldarlo y colocarlo sobre una rejilla hasta que se enfríe. Cortarlo en porciones de 5 x 5 cm con un un cuchillo de lama larga.
Paso 3
3. Mezclar el azúcar glas y el zumo de limón. Remover y agregar el agua necesaria para obtener una glasa no muy espesa. Apartar 2 porciones pequeñas; incorporar a una la mermelada de fresa tamizada y a otra la pasta de menta.
Paso 4
4. La presentación, al detalle. Verter el glaseado blanco sobre los bizcochitos, con una cuchara, hasta que cubra totalmente la superficie y caiga por los lados. Dejar que se endurezca ligeramente.
Paso 5
5. Colocar los glaseados verde y rojo en sendas mangas pasteleras de boquilla muy fina y decorar los pastelitos con ellos, formando puntitos y combinando los colores al gusto.





