Notorio temor en el sistema bancario que opera en México ante la llegada de Andrés Manuel López Obrador, si bien no se manifiesta de forma publica el nerviosismo de la banca es inminente, como medidas de prevención han comenzado a realizar recortes en sus líneas de crédito que se ofrecen mediante las tarjetas, sin mediar aviso o justificación los limites en dichas tarjetas están siendo reducidos en casi un 50%.
Si el usuario de una tarjeta de crédito realiza en estos momentos un abono considerable en sus saldos insolutos de manera automática el limite se reduce hasta el monto que se quede a deber, si usted tenía una tarjeta cuyo límite fuera de $ 45,000.00 y abona $ 25,000.00 de manera inmediata su tope ahora será solo de $ 20,000.00 , para tal reducción no recibirá ningún aviso previo, solo se dará cuenta cuando intente utilizar de nuevo la cantidad abona y se le diga que el saldo es insuficiente, cuando hable con su proveedor solo le dirán que debido a los análisis de capacidad financiera se determino la disminución de su línea de crédito.
Ante la inflación que ya se padece la utilización que pude darse a las ahora limitadas tarjetas de crédito se reduce solo a pagos de pequeños consumos o la adquisición de prendas de vestir o productos de costos menores, la banca esta implementado estrategias para recuperar sus capitales, seguramente la intención es acomodar su dinero en algunos otros países o bien adquirir divisas extranjeras que no se encuentren en riesgo de sufrir devaluaciones.
En igual sentido otras acciones que realiza la banca es limitar el otorgamiento de créditos a ciertos sectores de la industria, caso de ejemplo al ramo de la construcción, líneas de crédito personal y para la agricultura.
La centralización de los recursos públicos asoma un fuerte estreñimiento del circulante en las diversas entidades del País, ante lo mismo es de esperarse la disminución de la inversión privada, la pérdida de empleos y la disminución del poder adquisitivo en un buen numero de la ciudadanía, ante lo anterior es evidente que aumentara la presión recaudatoria.
Los bancos al igual que los grandes inversionistas están actuando bajo el temor fundado de fuertes problemas financieros y ante ello están retirando sus capitales.





