El próximo 21 de febrero conoceremos los nuevos Samsung Galaxy S7 y S7 Edge, los nuevos terminales de gama alta de un fabricante que una vez más quiere volver a poner toda la carne en el asador.
Los rumores que han llegado en las últimas semanas apuntan a unos terminales con diagonales de pantalla de 5,1 (S7) y 5,5 (S7 Edge) pulgadas, mientras que la cámara intriga con esa reducción de Megapíxeles. Se habla de ranura microSD, pero además puede que Samsung tenga un as guardado en la manga: la autonomía de la batería.
Según sus pruebas con un S7 dual-SIM Murtazin afirmó que el dispositivo aguantó esos dos días de uso con la pantalla al 75% del brillo y con la conectividad LTE siempre activada. Se espera que los terminales integren baterías de 3.000 y 3.500 mAh, y eso unido a las optimizaciones del sistema operativo y el uso de CPUs y GPUs más eficiente podrían ser claves parar reducir el consumo.





