Visitar la Catedral de San Vito.
Símbolo espiritual de la República Checa es el monumento gótico por excelencia. Si te animas, la vista desde la torre de la catedral es increíble
Es parte del circuito de visita del Castillo, pero siempre es bueno recordar, que es un imperdible en la ciudad
Precio:
La entrada es gratis hasta los alrededores del vestíbulo
Si deseas visitar el resto de la Catedral debes comprar el tour de los circuitos del Castillo.
Descansar en el Parque Letná.
Si tu viaje es en primavera-verano este es un lugar ideal para disfrutar y contemplar la maravillosa vista que tiene por su ubicación privilegiada.
Pasear por la Plaza Wenceslao.
Caminar la plaza, disfrutar las maravillas de los artistas callejeros, conocer un poco más de Praga.
A su alrededor te encuentras importantes hoteles, muchos restaurantes y mucha historia.
Ir a la librería Clementinum.
El segundo edificio más grande de Praga y una parada de esas que son obligadas.
Fue en sus orígenes 1556 un colegio jesuita, hoy alberga la Biblioteca Nacional.
Visitar la Torre Žižkov.
Praga tiene para todos los gustos y es parte de su encanto y de su historia, la torre de televisión Žižkov, fue construida al final del período comunista del país y no fue muy bien recibida por los habitantes de la ciudad.
En el 2000 el escultor checo David Černý famoso por exponer esculturas controversiales, – muchas de ellas te las vas a encontrar en Praga – expuso en la Torre su obra “Los Bebes” así verás como unos 10 bebes se encuentras subiendo y bajando la Torres.
Así que si te gustan las obras raras y con historia esta puede ser una visita para ti.
Conocer el jardín Vrtba.
Los jardines de Praga son en definitiva un imperdible si el viaje es en primavera-verano, y el Jardín Vrtba tiene que entrar en la lista.
Con su estilo barroco fue creado por František Maxmilián Kaňka.
Subir la torre del Puente de la Ciudad Vieja.
Hermosa e impresionante la torre de la Ciudad Vieja es representación de la arquitectura gótica en el mundo, construida en el taller de Petr Parléř de la Catedral de San Vito, con el diseño de Peter Parler.
Visitar el Cementerio Judío.
Una vista caótica de lapidas amontonadas, la creencia judía no permite remover tumbas, por ello en el cementerio se practicaba el emplazamiento, es decir se agregaba más tierra, para continuar sepultando.
Un recorrido por la Casa Municipal.
Al lado de la Torre de la pólvora, otra obra de la arquitectura en Praga, esta vez del art nouve, construida entre 1905 y 1911 en la Plaza de la República.
Para los amantes de la música sinfónica, no pueden perderse visitar la Sala Smetana, con una decoración imponente y el órgano ubicado en la parte central, es parte del encanto.
Subir la Torre Petřín.
La famosa torre de observación: Torre de Petŕín construida en 1891 como copia libre de la torre Eiffel.





