En un Estado gobernado por hampones los únicos obligados a la ley son los ciudadanos, en tanto la camarilla comandada por el protegido del Gobernador continua dando vuelo a la hilacha, los trabajadores de la dirección de pensiones no pueden ya esconder su malestar, mucho trabajo y poco sueldo mientras mientras los funcionarios de alto rango continúan con su vida de lujo y dispendio, el mal ejemplo es encabezado por el tesorero Ricardo Hernandez influyente cuñado de Rubén Delgadillo quien ya practica las actividades del año de Hidalgo.
Todo este contubernio y nepotismo practicado en la sección 38 es auspiciado por el propio Gobernador Rubén Moreira quien permite que su títere sindical haga y deshaga en compañía de sus familiares y protegidos de los recursos de miles de maestros de Coahuila, el único compromiso servir y apoyar como operador político del Alcalde de Torreón.
Las practicas que se acostumbran en Coahuila son una burla al igual que una desvergüenza, desde palacio rosa permiten robar y realizar cualquier tipo de actividades siempre y cuando con ellas se coadyuve a mantener el control político o garanticen la continuidad de un nefasto gobierno.
Fiestas, banquetes, reuniones, viajes, componendas y dádivas son pagadas de los fondos de pensiones, miles de maestros privados de recibir una adecuada atención medica y en tanto unos pocos gozando de borracheras, bacanales y viajes todo pagado.
En fechas recientes varios privilegiados viajaron a playas nacionales gracias al dinero de todos los maestros y estos beneficios les fueron otorgados a cambio de realizar proselitismo a favor del candidato oficial del gobernador.
Indigna que mientras Rubén Moreira se da golpes de pecho anunciando leyes absurdas, presumiendo trasparencia y fingiendo demencia desde su mismo despacho se giren instrucciones para dilapidar recursos y comprar conciencias perjudicando a miles de Docentes.









