Sin duda lo que serán los dos principales programas sociales de AMLO pudieran resultar muy ambiciosos, ciento veinticinco mil millones de pesos anuales son una verdadera fortuna que incluso en el caso de que se logre realizar consistiría en un verdadero absurdo.
Que caso tendría repartir año con año esas fuertes sumas de dinero entre Jóvenes que no estudian ni trabajan y duplicando las pensiones de adultos mayores cuando depositar un millón de pesos a cada uno de los mexicanos resultaría de mucho más provecho y en seis años tendría favorecida a más de la mitad de la ciudadanía.
Poner en marcha dichos programas generan un alto costo burocrático, elaboración de padrones, reglas de operación, esquemas de distribución, modificaciones legales y un sin fin de trabas que encarecían su puesta en marcha, si AMLO tiene pensado gastar esa suma de presupuesto debería pensar en simplificar la operación y para ello la formula es muy sencilla, si consideramos el número de habitantes en nuestro país la cantidad de dinero propuesta alcanza para que año con año a cada décima parte de la población se nos deposite de manera directa un millón de pesos, comenzando claro por quienes se encuentren en mayor desventaja, incluso que por tal beneficio se pagaran impuestos, de hacerlo eliminarían de golpe la pobreza en nuestro país y además alentarían la economía.
¿Qué caso tiene un programa marginal que solo beneficia a unos cuantos cuando de tajo pueden solucionar la vida de todos los mexicanos?





