Poli-cosas

20 junio 2016
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Poli-cosas

El horno no esta para bollos y Oaxaca se encuentra ardiendo, la presente administración federal es ya un sinónimo de muerte, violencia y represión, los excesos en la utilización de la fuerza perdieron su calidad de acontecimientos aislados o casuales para convertirse en sello característico de la supuesta capacidad de saber gobernar.

Muchos podrán afirmar la necesidad de orden o intentar culpar al vandalismo como causantes de la represión, tras la verdad se oculta un fondo que siempre apunta a la misma causal “ Corrupción “  Mexico se encuentra harto de que siempre el pueblo deba cargar las culpas y pagar las consecuencias, un país donde se pregona justicia muy a pesar de la realidad, es inadmisible que mientras miles de millones de personas viven en condiciones de pobreza nuestros políticos disfruten de una vida de lujos y privilegios.

La causa de la causa es la causa de lo causado, explotar, aumentar imposiciones, querer vivir a costa del trabajo de los demás, querer remediar las cosas a base de castigar la economía de los gobernados sin meditar en los excesos de los Gobernantes es el problema de origen.

Mexico vive sus peores épocas, nuestros políticos independiente del partido que representen se han convertido en una mafia donde todo el actuar gira en torno al beneficio de la clase gobernante, cada día sufrimos con mayores prohibiciones que sin excusa llevan implícita una imposición, millones de mexicanos trabajamos a diario tan solo para mantener a una clase que desde hace mucho tiempo dejo de representar los intereses generales.

La clase política en su totalidad resulta un cáncer para nuestro país, el peor enemigo que todos los ciudadanos tenemos son nuestros gobernantes, todo el actuar de esta clase de delincuentes va dirigida a protegerse a ellos mismos, las leyes, sus reformas, el trabajo diario que desarrollan resulta solo en su beneficio y todo nos causa un perjuicio.

Para la clase política de nuestro país ser corrupto dejo de ser penoso y hoy lo han convertido en una virtud de su circulo, ya no se esconden, no ocultan sus riquezas, no se avergüenzan de nada y tampoco en nada les importa lo que se piense de ellos.

Oaxaca, Ayotzinapa, Atenco, San Ignacio, Tlatlaya, Iguala es tan solo un ejemplo de la realidad que se grita y a la cual se ponen oídos sordos.

Hoy son ellos pero nadie garantiza que mañana no puedas ser tú, Mexico esta podrido de corrupción y esa enfermedad se alimenta por nuestra apatía al igual que por el desinterés de cambiar las cosas.

A mi mis timbres, a dios rogando y con el mazo dando.

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