Poli-Cosas

28 mayo 2019
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El asunto de AHMSA tiene más picos que una custodia, aclaramos para no herir susceptibilidades chairas que no intentamos canonizar demonios ni victimizar a nadie, independientemente de cualquier cosa o intento de justificación que salga a la luz por el congelamiento de las cuentas de la empresa del acero debemos juzgar como temeraria la acción ilegal realizada, en México existe o existía un estado de derecho, valores jurídicos y causes leales que dan certidumbre a quienes vivimos aquí, en igual forma a quienes invierten en nuestro país, ahora resulta que sin un procedimiento legal, una notificación o la oportunidad de audiencia, se pueden congelar cuentas bancarias, detener a alguien, embargar bienes o hacer lo que venga en gana abusando del poder, reitero, si todo se realizo en apego a la ley retiro lo dicho, pero el silencio de las autoridades justifica creer no fue así.

Hoy a muchos puede hacerles gracia pero mañana que lo vivan en carne propia seguramente no les gustara tanto, podrían preguntar si conozco o he escuchado algo de la historia de AHMSA, si los consideró santos o infinidad de cuestiones en esa dirección, independientemente de ello de ninguna manera justifico una acción arbitraria, sin respeto a la ley o al estado de derecho.

Por otra parte si se justifica o no el haber congelado las cuentas ello no limita el perjuicio para miles de familias que hoy tienen la incertidumbre  respecto a su fuente de empleo, cientos de proveedores que a la vez dan trabajo o están a la espera de un pago hoy pueden estar imaginando la quiebra de sus negocios, trabajadores que tienen ya gastado el salario que se supondría recibieran en unos días igual no dormirán tranquilos, recordemos que AHMSA representa el 18% del producto interno en Coahuila, no pensemos en que la empresa cierre, simplemente con la actual situación dure 15 días es suficiente para delicadas consecuencias económicas, ojo no solo en Monclova,  la afectación es para todo el Estado, recordemos que las cuestiones de economía conforman largas cadenas, no pierde solo quien es empleado de la empresa en cuestión, esto alcanza hasta donde difícilmente de primera mano pudiéramos imaginar.

Muchos dicen que la acción viene de un pleito añejo entre Carlos Urzúa con Emilio Lozoya, otros dicen que es detrás podría encontrarse Napoleón Gómez Urrutia quien hoy desde el poder cristaliza una venganza, la realidad aun no se sabe pero por lo pronto ya el daño comienza a surtir sus efectos en miles de gentes que ni la deben ni la temen.

Las quejas contra la empresa TUPY en Saltillo continúan, malos olores, y ese extraño humo negro que noche tras noche liberan, urge se ponga atención en el tema.

A mí mis timbres, a Dios rogando y con el mazo dando.

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