El Partido que rompió récord en la compra de votos prácticamente vino delinquió y se fue, nadie los conocía, sus candidatos jamas trabajaron por Coahuila, su dueño es un Junior de Sonora con familia ligada a escándalos de corrupción, identificado cien por ciento al PRI de aquel Estado.
No conoce Coahuila, no sabe siquiera cuántos municipios tiene y jamas piso un barrio o una colonia popular de Saltillo, pese a ello su estrategia fraudulenta de aprovechar el hambre y la necesidad le dio resultado, la ignorancia le dio ventaja, la gente le vendió el voto por $500.00 pesos y una despensa.
El detalle es que a muchos les quedo a deber, no les pagaron y por ello las oficinas permanecen cerradas, no les importa Coahuila ni su gente, no dan la cara, seguro esperan que les comiencen a llegar los millones de pesos producto de los impuestos de los Coahuilenses para ir apagando fuegos.
Les tocó muy fácil, midieron el hambre que existe en las colonias y tomaron el camino fácil para disponer del erario público local y seguir engrosando sus fortunas en Sonora.
Saben que el año entrante de nuevo vendrán elecciones y que ganar votos es tan fácil como repartir códigos QR a efecto de aumentar su presencia y capacidad de saquear a Coahuila.
Veremos cuanto tiempo siguen de vacaciones y cuanto tardan en dar la cara a los ciudadanos, por lo pronto bien ganado el mote de “Nuevas Tranzas”




