
Algunos de los principales actores dentro de la cuarta transformación han comenzado a reconocer que la denominada luna de miel respecto a la esperanza y el apoyo popular se desvanece rápidamente, un Presidente que cuando fue candidato oferto sin el más mínimo recato, al alguien que engaño gravemente a casi 30 millones de Mexicanos haciéndoles suponer que gobernar no tenia ciencia y que con la simple llegada al poder todos los problemas se disiparían, ese mismo sujeto que cuando le cuestionaban contestaba con burlas y todo lo pretendía argumentar con tres razonamientos vagos hoy muestra su verdadera cara al igual que su notoria incapacidad.
Petulante y fantoche asumiendo el papel que tanto critico hoy se traslada en convoy de camionetas nuevas, una flota de más de 200 camionetas Suburban en colores blanco y negro están dispuestas en diversos puntos del país, un sujeto que supuestamente aborrecía los lujos y que prometió despacharía desde su casa hoy se hospeda con todo y familia entre los lujos y opulencia de Palacio Nacional, el mismo que aseguraba odiar a la burguesía hoy procura a todo momento que su menor hijo de codee con los hijos de los hombres más ricos de México, van a los mejores lugares, ocupan palcos en las justas deportivas y disfrutan del poder, la opulencia y los privilegios.
Mientras tratan de justificar el incumplimiento de sus promesas con absurdos y reparto de culpas el País carga con la deuda externa más alta de su historia, la economía se encuentra estancada, los niveles de crecimiento son los peores en décadas, la gasolina no baja, el avión Presidencial continua sin ser vendido y costando millones por su resguardo, la pobreza se incrementa, el desempleo aumenta y la gran mayoría de los mexicanos perdemos capacidad adquisitiva y nivel de vida.
Hoy López Obrador se muestra soberbio, nefasto e intolerante, pese a que su acenso en el poder lo obtuvo basado en la crítica y los señalamientos ya no soporta ese tipo de actitudes, para él ninguna crítica es justificada, nada tiene razón justa, únicamente su verdad es la que vale, un hombre autoritario que se siente dueño de la verdad absoluta y así lo pregona.
Hoy nuestro País retoma las épocas del populismo, del presidencialismo totalitario y los intentos del control perverso, de continuar por el camino que hoy se ha establecido viviremos tiempos difíciles, retornar a lo que ya se había logrado tomara décadas, urge tomar posiciones responsables y exigir lo que se nos prometieron, no es papel de los ciudadanos abogar por tiempo sino de pedir cuentas y resultados.





