Los Pecados de José Antonio Meade

5 febrero 2018
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 Los comentarios o calificaciones referentes a José Antonio Meade son generalizados y en un solo sentido, persona con capacidad y conocimientos suficientes de personalidad sencilla, señalado además de una integridad moral suficiente y comportamiento honrado o de menos antecedentes de corrupción que la mayoría de sus pares.

 Pese a lo anterior nada de eso resulta suficiente ni significa garantía para considerarlo un hombre de fiar, Meade carga consigo grandes pecados y ellos superan cualquier cualidad, el primero y más capital es ser candidato del PRI, el segundo resulta consistir en el equipo que lo rodea y el tercero carecer de voluntad propia.

 Voltaire afirmaba que cuando te rodeas de gente perversa solo se puede contar con cómplices, si se trata solo con personas interesadas solo puedes encontrar socios, que entre políticos solo existen relaciones de partidarios, bien sean cortesanos o superiores jerárquicos, partiendo de lo anterior resulta evidente que ningún atributo personal es suficiente.

 Ante las circunstancias actuales de nuestro país se requiere de políticos con voluntad propia, mentalidades y actitudes independientes, personajes de nuevas generaciones que verdaderamente quieran voltear a un futuro diverso alejado de ataduras y rancias costumbres, ninguna de esas cualidades son atribuibles a José Antonio Meade.

 En el PRI cometieron un gran error, a su candidato no lo proveyeron de una identidad propia, un tecnocracia con etiqueta y notoria dependencia a un sistema y grupo político convertido en detestable, ni siquiera como artimaña política le disfrazaron de caudillo o de idealista, es tan farreo el control del actual régimen que ni por estrategia simularon una distancia o antecedente de rompimiento, cuando Meade afirmo que México le debía mucho al PRI dejo en claro su postura de servilismo y esa etiqueta quedo adherida firmemente a él.

 José Antonio Meade vive entre corruptos, depende de ellos y es obediente al sistema, de nada sirve la preparación o la capacidad profesional si quienes te ordenan carecen de ella, es inocuo ser honesto si quienes te indicaran que hacer no lo son, de poco sirve pedir perdón por la descarada corrupción de veintiún Gobernadores pertenecientes al partido que te representa si todos los que te rodean y acompañan en tu campaña forman parte de la misma mafia.

 Ha sido tanto el descaro del PRI o su soberbia que rodearon a su candidato de pecadores y por desgracia todos podemos adivinar que si Meade ganara todos tendrán un lugar preponderante en su administración y el simple hecho de pensarlo genera mucho temor.

 De nada le sirve ser un candidato bueno, capas o eficiente cuando al final de las cuentas la actividad de gobernar no recaerá en su persona, para cambiar las cosas se requiere carácter y ser solo una imagen dependiente también genera la obligación de cargar con pecados ajenos.

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