
«El Polígono» de Kazajistán es un lugar con un pasado aterrador: allí se llegó a detonar un promedio de 10 bombas atómicas por año entre 1949 y 1989. Y las consecuencias se sienten hasta hoy.
En plena Guerra Fría fue la principal instalación de experimentos atómicos de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y la mayor del mundo.
El gobierno de la URSS detonó allí 456 artefactos nucleares
Situado en la estepa kazaja de Asia Central, «El Polígono» -cuyo nombre oficial era Sitio de Pruebas de Semipalátinsk- era tan grande como Bélgica o el estado de Maryland, en EE.UU.
Un dato curioso es que la ciudad de Kurchátov, desde donde se coordinaban las pruebas de Semipalátinsk, recibió el nombre del físico ruso y líder del programa atómico soviético, Ígor Kurchátov.


