En últimas fechas las noticias sobre personas extrajeras que agreden, atacan, participan en marchas a favor del comunismo o ayudan a llenar los mitines de Morena se van volviendo cosa común.
Esto es en verdad preocupante, esta invadiendo a México mediante una operación hormiga, gente de Venezuela, Salvadoreños, Cubanos, Nicaragüenses tienen ya al menos seis años entrando al país.
No hagamos del turista o del migrante que pasa con la finalidad de ingresar a Estados Unidos, se trata de gente que llega con propósitos bien definidos para instaurar ideologías comunistas, servir como mercenarios a Morena y en igual forma a votar.
Si se pone atención en el perfil físico de las personas que han agredido a Mexicanos en los últimos meses podemos observar que se ven muy bien comidos, corpulentos y con una agresividad particular, esos no son los cubanos que esperan largas horas con su libreta de racionamiento en la mano para un pedazo de pan y medio kilo de arroz.
El Gobierno Mexicano les facilita la entrada, les da acomodo, les procura ingreso y ordena tareas específicas como espionaje, servir de grupo de choque, reventar protestas y infundir ideologías.
Mientras en sus discursos gritan defender la soberanía en la realidad la destruyen y pisotean a efecto de allanar el camino para instaurar su Dictadura.


