La comisión de fiscalización del Instituto nacional electoral no debe ni puede jurídicamente aplicar criterios distintos o diferentes para cauda una de las entidades federativas, la ley no se maneja al antojo no debe obedecer a los intereses de grupos o de partidos.
En el Estado de México dentro de la fiscalización de gastos de campaña el instituto electoral pasa por alto gastos referentes a los apoyos o alimentos que se entregan a los representantes de casilla mientras que en Coahuila pretenden tabularlos a estimación para todos los partidos.
Acorde a las consideraciones que el INE pretende aplicar en Coahuila tanto el PRI como el PAN habrían rebasado los topes de campaña y por ende se decretara la anulación de la elección, de aplicarse a modo los criterios diferenciando la ley para cada entidad federativa quedaría en claro una negociación entre dirigencias de partidos y una complicidad de las autoridades electorales.
Si la ley no se aplica de la misma manera para Edomex y Coahuila quedara más que claro que en México la democracia se maneja desde una mesa de acuerdos donde partidos y autoridades realizan negociaciones para repartir el poder a modo de sus conveniencias sin importar ni considera la voluntad ciudadana.
De no haber similitud y concurrencia de criterios quedara demostrado que las elecciones en nuestro país no son otra cosa que un distractor o paliativo para fingir democracia, de anularse las elecciones en Coahuila es evidente que el mismo curso deben seguir el proceso electoral del Estado de México.
La ley no debe tener diferencias ni preferencias de aplicación.





