No es película. La Iglesia Católica está en alerta.
El 13 de marzo de este año, el Papa León XIV recibió en el Vaticano a la *Asociación Internacional de Exorcistas (AIE)*. El informe fue claro: aumento sostenido de personas afectadas por prácticas ocultistas y petición urgente de que *cada diócesis tenga al menos un exorcista formado*.
*¿Cuántos casos hay en México?*
No hay cifra oficial del Vaticano porque muchos casos son reservados, pero las diócesis ya están dando números:
– En *Xalapa, Veracruz*, tan solo en 2025 la Pastoral de Liberación y Exorcismo atendió cientos de solicitudes y la Arquidiócesis puso a *más de 120 sacerdotes en formación permanente* sobre exorcismo.
– A nivel nacional, los exorcistas calculan que de cada 1,000 personas que llegan diciendo estar poseídas, solo 1 realmente pasa a rito mayor. El resto son infestaciones de casas, crisis emocionales o problemas psicológicos que el demonio aprovecha, según su visión.
– La AIE dice que la búsqueda de amarres, brujería, involucrarse en ritos con la Santa Muerte y rituales de TikTok disparó las solicitudes después de la pandemia.
¿Y en Coahuila?
Aquí el dato es concreto:
– Tras la muerte en 2019 del “padre José Luis del Río y Santiago”, el único autorizado por el Vaticano en Coahuila durante 43 años, quedaron al menos 20 casos pendientes sin atender.
– De 2021 a la fecha, la Diócesis de Saltillo ha confirmado 3 exorcismos mayores formales. Uno de ellos, el más complejo, fue el de una niña de 12 años consagrada a la Santa Muerte desde los 8 años por un familiar. Había llevado 3 años de tratamiento psiquiátrico sin mejoría y solo con permiso del obispo Hilario González se hizo el rito _ad casum_ (para ese caso).
– Los otros dos: una persona metida en satanismo y brujería y otra con infestación por objetos supuestamente «bendecidos».
– Hoy ya no hay uno solo. La Diócesis tiene 4 sacerdotes autorizados y un equipo de médicos y psiquiatras para hacer el filtro. Si la parte médica no explica el caso, se pide permiso al obispo y se hace el exorcismo, con seguimiento de hasta un año.
Por eso la Iglesia habla de escuadrones: ya no es el cura solo, es un equipo, ademas todo se lleva al inicio de la mano con la ciencia medica.
La postura oficial: no todo es posesión, pero tampoco todo es ansiedad. Por eso quieren más exorcistas y más preparación.


