
Conforme pasan los meses va resultando evidente comprender que las ideas u ocurrencias del Presidente no tienen mayor fondo que una idea o capricho, el ánimo de marcar pautas o mostrarse diferente pero sin un sustento real o una planeación detallada de lo pretendido.
López Obrador construye el problema, se inventa enemigos, idea soluciones e impone su voluntad, de fondo ello no es el problema, lo agudo del asunto es que no existe una planeación de cómo hacer las cosas ni la certeza de lo que puede obtenerse al realizarlas.
La Guardia Nacional es un modelo idealizado mentalmente pero que carece de un estudio o sistematización para su operación, mejorar las policía ya existentes, mejorar controles de control y confianza, capacitar, incentivar, mejorar sueldos o profesionalizar quitas hubiera sido una alternativa para mejorar la seguridad, en cambio ese afán de poner un sello propio criticando todo lo anterior para asegurar que solo lo instituido recientemente es lo que funciona está generando mutiles problemas.
Andrés Manuel López Obrador critica todo lo del pasado y solo se excluye al mismo, no tiene el valor de reconocer que su propia imagen refleja tiempos de antaño, tiene un problema de grado psicológico un afán de mostrar que solo lo que hace o lo que propone es lo correcto.
La violencia se sigue incrementando a niveles históricos, los Estados gobernados por MORENA presentan los mayores niveles de incidencia, no existe un orden de mando establecido ni se tienen metas definidas, el número de muertes violentas va en incremento, las carreteras son altamente inseguras, el trafico o la venta de drogas esta a la alza, las detenciones son escasas y no se advierte como pueda solucionarse el problema de la inseguridad que de inicio se prometió remediar con solo poner el ejemplo.





